domingo, 27 de diciembre de 2009

Adiós a la clase media y el presidente del desempleo. Periódico La Crónica

Saúl Arellano
Domingo 27 de Dic., 2009
Hora de modificación: 00:42
http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=477905

Un gobierno irresponsable y cínico es aquel que ante la adversidad le miente a la población en aras de mantener popularidad y cotos de poder basados en las preferencias electorales.


Al respecto vale la pena recordar a Winston Churchill, quien en su discurso dirigido al Parlamento de su país en la antesala de la Segunda Guerra Mundial sostuvo: “Yo diría a la Cámara, como dije a todos los que se han incorporado a este gobierno: No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”.

Esta honestidad, llena de coraje y valentía, estaba respaldada por un liderazgo moral que le ganó la confianza y el apoyo indeclinable de la población inglesa, aun en medio de los constantes bombardeos de las baterías alemanas en contra de Londres.

En contraste, en nuestro país, en medio de una batalla sin rumbo en contra del crimen organizado y gracias a la cual las calles de todo el país se han llenado de sangre, los llamados patrioteros del Ejecutivo a actuar con heroísmo parecen más estertores de un gobierno en decadencia que el impulso político y social de un líder éticamente sólido.

Al Presidente casi todo le sale mal. La pírrica victoria sobre el SME contrasta con los fracasos monumentales en materia social y económica; se ha llegado al colmo de que aun la detención de uno de los capos más peligrosos terminó en un escándalo de brutalidad policiaca o militar –aún no lo sabemos– y que ha tenido como corolario el terrible asesinato de los familiares de uno de los marinos que participó y resultó muerto en el enfrentamiento.

El problema radica en las estrategias fallidas que se han seguido desde el inicio del sexenio. Se han estado dando palos de ciego, en lugar de contar con un sistema de planeación estructural capaz de impulsar una reforma institucional gradual, que nos lleve a mejores niveles de desarrollo económico con equidad y con altos grados de desarrollo humano.

Resulta ser, sólo por citar un ejemplo, que en fechas próximas se dará a conocer el nuevo “programa nacional de desarrollo social”; ¿a mitad de sexenio?, ¿con un nuevo secretario del ramo que lo único que ha acreditado hasta ahora es que ya se aprendió el guión oficial en torno a la pobreza?

Se dice que en ese nuevo “programa” se establecerán las bases para vincular a la política económica con la política social. ¿De verdad? Habría que esperar de esto que el secretario Cordero aceptara darle prioridad a los pobres antes que seguir privilegiando, por ejemplo, al sistema bancario, el cual no otorga créditos suficientes ni de bajo costo, ni se ha logrado que reduzca sustantivamente las altísimas comisiones que siguen cobrándonos prácticamente por hacer uso de sus instalaciones.

Ante todo ello, a tres años de gobierno, hay que apelar a la memoria y recordar que la principal oferta de campaña del Ejecutivo federal fue crear suficientes empleos, hecho que sin duda ha sido poco menos que una quimera a lo largo de los últimos años.

Lo que los datos nos muestran es que desde 2007 se comenzaron a tener altísimas tasas de desempleo en todo el país, y que la crisis lo que hizo fue agudizarla, lo que en sentido estricto significa decir que la crisis en el país ya estaba en marcha, y que lo que hizo el terremoto financiero internacional fue derruir el fracturado edificio económico y fiscal nacional, arrojando a la calle y a la pobreza a millones de personas.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo muestra cómo, desde 2007, no ha habido un solo mes en el que se haya registrado una tasa de desocupación por debajo de tres puntos; en efecto, el mínimo registrado fue de 3.23 en un lejano mayo de 2007; en contraste, la tasa más alta fue de 6.28, registrada en agosto de este 2009.

La media mensual de la tasa de desocupación entre 2007 y 2009 ha sido de 4.38, lo que permite prever, como dirían los economistas, que considerando la tendencia de la curva estaríamos viendo una tasa de desocupación nuevamente cercana a los tres puntos hasta a mediados o finales de 2012, es decir, este sexenio ya fracasó en materia de empleo. Para que las cosas fueran distintas se necesitaría una tasa de crecimiento del PIB de al menos un seis por ciento anual, y aun con ello la tasa de desocupación, por el crecimiento natural de la PEA, no podría bajar más allá de los dos puntos.

La consecuencia de todo esto ha sido que, según los datos del Coneval, con más del 80 por ciento de la población en pobreza o vulnerabilidad, la clase media se ha convertido en una más de las leyendas urbanas del país, y a quien debemos agradecer por esta tragedia es nada menos a quien prometió ser el presidente del empleo.

domingo, 20 de diciembre de 2009

El desempleo y las mentiras del gobierno. Periódico La Crónica

Saúl Arellano

Opinión Domingo 20 de Dic., 2009
Hora de modificación: 02:11
http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=476986

Uno de los cuestionamientos que con mayor validez se puede hacer a cualquier gobierno es el relativo al uso de los recursos públicos para generar propaganda engañosa, y eso es precisamente lo que el Gobierno de Felipe Calderón está haciendo con respecto a la economía del país y los efectos de la crisis en la economía de las familias.

Los medios de comunicación electrónicos han sido saturados con mensajes en los que se sostiene que la economía se está recuperando, pues en los últimos meses —reza el credo calderonista— se han creado cerca de 500 mil empleos lo cual, según siempre el gobierno, es signo inequívoco de la recuperación y el fin de la crisis.

La primera “mentira verdadera” en tal despropósito comunicacional, es la que se refiere a la creación de los dichosos 500 mil empleos. La parte cierta del dato es que entre el segundo y tercer trimestre del año, la población ocupada en el país pasó de 43.34 millones, a 43.91 millones de personas.

En sí mismo, el dato podría ser hasta impactante y probablemente hasta sorprenda a los no enterados; sin embargo, como dicen los clásicos, “el diablo está en los detalles”. Y el primero de ellos se encuentra en la definición de “Ocupación”. INEGI considera que una persona está “ocupada”, en los supuestos de que: a) tiene un empleo permanente, remunerado o no; b) ha trabajado al menos dos horas a la semana o; c) si en las últimas dos semanas ha buscado trabajo activamente, lo haya encontrado o no. De este modo, habría que preguntar a INEGI cuántas de las personas que denomina como “ocupadas” se encuentran buscando trabajo, y restarlas del número de los que se dice “están ocupados”.

El segundo “detallito” está en que al cuarto trimestre de 2007 había en el país poco más de 44 millones de personas ocupadas, es decir, casi 80 mil personas más registradas en algún nivel de ocupación que las contabilizadas al cierre del tercer trimestre de 2009, o lo que es lo mismo, a estas alturas habría menos ocupación que hace dos años.

Ahora bien, hay un dato que salta a la vista y que hace trizas el intento del Gobierno de hacernos creer que las cosas ahora sí van bien, y que a pesar del mal diagnóstico del “catarrito”, ahora sí sabemos que “tenemos cáncer” y del cual nos vamos a curar simplemente porque el gobierno dice que así será.

El dato aludido es el relativo a que la cantidad de personas desocupadas en México pasó de 1.61 millones en el cuarto trimestre de 2007 a 2.92 millones en el tercer trimestre de 2009, es decir, 1.31 millones de personas más en lo que llama INEGI “desocupación”, que hace dos años.

Aquí es donde la estrategia de mentira de la Presidencia de la República se hace evidente. Esto, porque lo que no se dice en su publicidad engañosa es que la cantidad de personas en edad de trabajar se incrementa año con año en casi un millón de jóvenes, lo que implica que la economía debería ser capaz de mantener los empleos existentes, pero también de crecer con la intensidad necesaria para generar los nuevos puestos de trabajo que se requieren.

Lo anterior se verifica en el hecho de que en el citado cuarto trimestre de 2007, la población económicamente activa (PEA), era de 45.62 millones de personas, mientras que al tercer trimestre de 2009 había crecido a 46.84 millones; esto es equivalente a un crecimiento de 2.61% en dos años.

Esto debe contrastarse con el promedio de crecimiento de la población ocupada y desocupada, para terminar de desvelar la actitud mentirosa del “gobierno” de Calderón. Así, mientras que la población ocupada decreció en .2% entre el cuarto trimestre de 2007 y el tercero de 2009, la desocupación creció en el orden de 55.2% en el mismo periodo.

A todo ello deben agregarse dos factores adicionales. Los empleos que se han generado son para “trabajadores por cuenta propia”, lo que muy seguramente puede significar ambulantaje y comercio informal; y por otro lado el número de personas “trabajadoras no remuneradas” se ha mantenido prácticamente constante desde 2007, lo que significa seguramente trabajo y explotación infantil y adolescente.

El Gobierno parece asumir la actitud de la propaganda nazi en la que regía el famoso dictado de Goebels: “una mentira, repetida cien o mil veces, se convierte en verdad”. Así, el gobierno de la República asume que si nos dice una y mil veces que ya no hay desempleo, éste desaparecerá.

Cuando vino la epidemia de la influenza, el Rector de la UNAM hizo un llamado para que, en su prevención, todos nos apegáramos más al pensamiento racional y científico, antes que al “pensamiento mágico”.

Sin duda, lo mismo aplicaría hoy para el gobierno en materia de desempleo, pues lo urgente es pasar de una actitud desde la que se asume que la crisis se combate con discursos, a otra mucho más pro-activa avocada a la transformación de las condiciones estructurales de pobreza y desigualdad que persisten en el país.

domingo, 13 de diciembre de 2009

¡Es la pobreza, estúpido! Periódico La Crónica

Saúl Arellano
Domingo 13 de Dic., 2009. Hora de modificación: 02:26
http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=475479

Es suficientemente famosa la alocución de “It’s the economy, stupid!”, como para detenerse a explicar la validez de la analogía con respecto a lo que pasa en nuestro país.


El jueves adelantábamos aquí en La Crónica sobre los resultados de la nueva medición multidimensional de la pobreza que presentaría el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social.

Los datos son más que deprimentes y no es exagerado decir que tienen niveles de escándalo: 47.19 millones de personas en lo que ahora se llama “pobreza multidimensional”, de los cuales 11.2 millones viven en lo que se ha denominado como “pobreza extrema multidimensional”.

Estos datos han confundido a muchos, pues no queda muy claro cuál es la diferencia entre estas nuevas definiciones de la pobreza y las que teníamos hasta hace unas semanas, en las que se categorizaba a la pobreza como de patrimonio, de capacidades y alimentaria.

La cuestión es muy simple: antes de esta medición se consideraba sólo la variable de ingreso para determinar quién era o no pobre; en esta ocasión se construyó una metodología que considera múltiples variables, y que miden el nivel de privación social en el que se encuentran las personas, es decir, carencia relativa a: alimentación, ingreso, calidad de las viviendas, servicios en las viviendas, acceso a servicios de salud, acceso a la seguridad social, rezago educativo.

Sin duda esta medición es mucho más compleja y completa que la anterior, y lo que hace es revelar la inmensa vulnerabilidad en la que estamos los mexicanos, pues según el diagnóstico del CONEVAL, hay 40 millones que sin ser pobres, de cambiar su situación laboral o de salud, se verían de inmediato engrosando las filas de la pobreza.

Otra anotación importante es que la nueva medición de la pobreza está referida a datos de 2008, y no recoge el impacto de la crisis y sus efectos a lo largo de 2009, incluida la disminución en los montos de las remesas, que seguramente llevará a más hogares a ser pobres, particularmente en zonas rurales.

Para decirlo de manera resumida, los cálculos del CONEVAL muestran que 77.2% de la población nacional vive con al menos una carencia social; es decir, la cifra nada menos que escalofriante de 82.37 millones de personas con al menos la privación de uno de sus derechos, si asumimos que de lo que se carece es precisamente de lo necesario para garantizar alguno de los derechos sociales establecidos por la Constitución.

Por si el panorama no fuera suficientemente negro, la medición confirma lo que muchos habíamos sostenido con base en cálculos independientes: la mayoría de los pobres son niñas, niños y adolescentes; en efecto, 53% de los menores de 18 años viven en pobreza extrema o moderada; 3.03 millones de ellos presenta condiciones de rezago educativo; y sólo 13.3% no vive en situación de vulnerabilidad.

La situación para los indígenas no es menos preocupante, pues entre ellos hay más pobres extremos que pobres moderados; es decir, 39.2% están en la primera condición, mientras que 36.5% se encuentra en la segunda; con esto, sólo 3.1% de los más de 12 millones de indígenas del país no padece vulnerabilidad.

El gobierno federal está empeñado en decirnos que con lo que se está haciendo basta. La realidad y los números lo desmienten radicalmente.

Lo cierto es que si se asumieran con responsabilidad los datos dados a conocer por el CONEVAL, la Presidencia debería ofrecer una disculpa pública por su ineficacia y mediocridad en la conducción del país, y por el saldo de más de cinco millones de pobres que, entre otras cosas, nos dejó el mal diagnóstico del “catarrito” que, como se ve, está resultando ser una pulmonía fulminante.

Queda una profunda duda sobre lo que va a hacer el gobierno: ¿Seguir con sus programitas? Si la realidad y la evidencia demuestran que con ellos no alcanza para evitar que haya más pobres. ¿Asignar más recursos? Si las evaluaciones del CONEVAL muestran que más de 60% de los programas sociales están mal hechos o mal evaluados.

Un gobierno con estatura ética hubiera asumido con humildad que se ha equivocado, y hubiera presentado de la mano de estos resultados una nueva estrategia, construida y consensada con las principales voces, expertos y académicos en la materia; y basada en un amplio pacto social construido con el Congreso y los gobiernos de los estados.

Lamentablemente no es así. El gobierno decidió que para revertir la vulnerabilidad de más de 80% de los mexicanos, su mejor carta es una persona que hasta hace una semana estaba encargado de repartir créditos a pequeñas empresas. ¿Tendrá una idea el nuevo titular de SEDESOL del dolor, sufrimiento, angustia y desesperación que implica el vivir privado de lo elemental?

Su primer discurso mueve a dudas: ante el desolador diagnóstico, que seguramente ya conocía desde que tomó posesión de su encargo, nos receta la misma medicina de hace 10 años, obviando que los programas existentes no alcanzan para enfrentar la magnitud del desastre social.

Por estas razones, vale la pena parafrasear a William Clinton: ¡Es la pobreza, estúpido!

jueves, 10 de diciembre de 2009

¡Adiós a la pobreza! Periódico La Crónica

Saúl Arellano

Jueves 10 de Dic., 2009
http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=474731
 
En uso de sus facultades constitucionales, aunque parece que no de las mentales, el Ejecutivo federal decidió que era buena idea realizar cambios en su gabinete, más apurado por el desgaste político, que por la construcción de una visión de país incluyente.


La más que anunciada salida del doctor Carstens de la Secretaría de Hacienda llevó al Ejecutivo a nombrar como su sucesor a uno de sus hombres de mayor confianza, aunque no necesariamente la confianza del Presidente es la misma que la de los mercados internacionales.

A diferencia de lo que ha ocurrido en otras latitudes, cuando es nombrado un nuevo funcionario de este nivel, la reacción de los mercados es positiva. Así ha ocurrido en los casos de Estados Unidos e Inglaterra, donde el anuncio de quienes ocuparían el Departamento del Tesoro o el Ministerio de Hacienda en Inglaterra, detonó un nuevo impulso y una renovada confianza de los inversionistas.

En nuestro país, por el contrario, todo el día de ayer, la Bolsa Mexicana de Valores estuvo registrando número rojos, con una ligera recuperación sólo al final de la jornada, y aún con ello, cerrando con una ligera pérdida.

La salida de Ernesto Cordero de la Secretaría de Desarrollo Social obligó entonces al nombramiento de un nuevo titular de la dependencia que como mayor experiencia en los temas relacionados con la pobreza, cuenta haber sido presidente de la Coparmex en el estado de Sinaloa, y haberse desempeñado recientemente en la atención de pequeñas y medianas empresas en la Secretaría de Economía.

Con estos cambios, parece que en lo que resta del sexenio podremos decir “adiós a la pobreza”, sí, pero de la agenda gubernamental, porque sólo va a faltar que en lo que viene, se asuma, como en los peores tiempos del sexenio de Fox (léase los seis años de su mandato), se consideró que los pobres lo son sustancialmente por su falta de cultura emprendedora y por su falta de capacidades empresariales.

Usar una metáfora para ilustrar lo que ocurre en nuestro país es válido en estos momentos: los cambios anunciados ayer son el equivalente a que, en medio de una tormenta, el capitán decide cambiar al timonel y mandarlo de jefe del almacén; traer en su lugar al jefe de operaciones, y a éste sustituirlo por el jefe de las negociaciones comerciales en tierra.

El día de hoy, apenas 24 horas después de estar estrenando oficina, el nuevo Secretario de Desarrollo Social se encontrará con la presentación de las nuevas cifras, resultado de lo que se conoce como la primera medición multidimensional de la pobreza en México.

Sin duda, se trata de un ejercicio técnico y conceptual de calidad mundial, generado por los consejeros y expertos que integran el Coneval, pero también es cierto que se trata de cifras obtenidas a través de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto, 2008, por lo que estos resultados deberán leerse en la consideración de que no recogen el durísimo impacto que ha tenido la crisis a lo largo del 2009, tanto en el desempleo como en los ingresos de las familias.

Hace unas pocas semanas, el Ejecutivo federal había anunciado que una de sus mayores prioridades es el combate a la pobreza. Si con ello nos quería anticipar que colocaría en la Secretaría de Hacienda a Ernesto Cordero, para que desde ahí maneje a la Sedesol, es muy mala señal, tanto en el ámbito político, como en el combate en serio a la desigualdad.

Mala noticia para los pobres y malas noticias en general para el país. La transformación social de México requiere de un acuerdo político de grandes proporciones, que altere las tendencias estructurales de concentración del ingreso, y que modifique las políticas para el desarrollo social. El detalle se encuentra en que para esto se requiere de una personalidad política mayor y, con todo respeto sea dicho, el nuevo Secretario es un completo desconocido, al menos en el sector social.

En este escenario no hay mucho que esperar en los discursos que habrán de pronunciarse el día de hoy. Seguramente escucharemos las mismas frases gastadas de toda la vida: “las cosas se han hecho bien, pero falta mucho por hacer”; “si no hubiera sido por nuestras acciones, la crisis no sólo hubiera hundido el barco, también lo hubiera quemado”, y “bla, bla, bla”.

Ante una sucesión presidencial tan adelantada, ante los peligros inminentes de una “recaída financiera” nacional; pero sobre todo, ante la inmisericorde realidad que aqueja a más de 20 millones de personas que hoy viven en la pobreza alimentaria, la pregunta es ¿con este Gobierno vamos a avanzar decididamente al abatimiento de la pobreza y la desigualdad?

Mi hipótesis es que ni la una ni la otra. Una política pública se mide en función de su eficacia, y por los resultados que tenemos en el país, puede sostenerse que las políticas públicas con que contamos no alcanzan a resolver la dimensión de los problemas para los que fueron diseñadas.

Con las decisiones de ayer, el Gobierno hizo oficial que en esta administración, se le ha dicho definitivamente adiós a la pobreza.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Instituciones chiquitas. Periódico La Crónica

Saúl Arellano
Domingo 6 de Dic., 2009, Hora de modificación: 03:24
http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=473897

Douglass North, laureado en la década de los noventa con el Premio Nobel de Economía, ha sostenido en distintas obras que las instituciones son el equivalente a las “reglas del juego” de una sociedad.

A lo que se refiere el profesor North con esta idea, es al hecho de que los marcos institucionales definen los ámbitos y normas en las que se da la actuación tanto de los individuos, como del Estado y su aparato burocrático.

En ese sentido, las instituciones son mucho más que meras dependencias públicas. Se trata de entidades de interés público, responsables de velar, cada una en su ámbito de actuación, por el cumplimiento del texto constitucional y sus leyes, a fin de reducir la incertidumbre y mejorar el orden social.

Un ejemplo de esto puede encontrarse en las Fuerzas Armadas, las cuales no podrían o no deberían ser reducidas simplemente a una “dependencia del Ejecutivo federal”, materializada en la figura de la Secretaría de la Defensa Nacional. Muy por el contrario, en tanto que uno de los elementos constitutivos del Estado es la soberanía nacional, la responsabilidad de su garantía le ha sido asignada al Ejército, Fuerza Aérea y a la Armada de México, las cuales, en su conjunto, constituyen a la institución que por excelencia vela y resguarda la integridad del territorio y la soberanía del Estado mexicano.

Existen desde luego otro tipo de instituciones, que han sido categorizadas por diversos autores con el término genérico de “instituciones sociales”; así, por ejemplo, el matrimonio civil y las familias, las distintas religiones, etcétera.

Lo que interesa aquí es el primer tipo de instituciones, es decir, las del Estado, pues en los últimos años han sufrido embates orquestados por grupos de poder que han usurpado las posiciones que la Constitución considera como prioritarias para el desarrollo.

Los organismos autónomos del Estado han sido reducidos a una lógica de disputas político-electorales que han puesto en riesgo ya no su viabilidad sino a la propia democracia mexicana. Esto es así porque al responder a las cúpulas de decisión de los partidos políticos, limitan su capacidad de protección y defensa de los derechos y garantías constitucionales.

Los organismos de regulación han sido cooptados por los intereses privados, convirtiendo a estas instancias en “juez y parte”, por lo que quienes las dirigen en realidad buscan proteger los intereses de quienes eran o han sido sus jefes en empresas privadas. Así el caso de Cofetel y Cofeco, ante las cuales el Banco Mundial, en su documento titulado “La Competitividad en México: Alcanzando su Potencial”, recomienda llevar a cabo reformas y procedimientos para incrementar su eficacia en el control y combate a los monopolios.

Muchas de las dependencias gubernamentales, en los tres órdenes de gobierno, se han convertido en la “oficialía de partes” de los intereses en turno. Así, las titularidades de las secretarías y organismos descentralizados con mayores presupuestos, tanto del Ejecutivo federal como de los gobiernos estatales y municipales, se distribuyen no en función de un proyecto o proyectos políticos-sociales de largo aliento, sino de cuotas asignadas en función de la “aportación” hecha en campaña.

Así por ejemplo, no es extraño ver que en las secretarías responsables de las políticas agropecuarias se encuentran poderosos productores agrícolas o ganaderos, exportadores de hortalizas o alimentos, comercializadores de fertilizantes, etc. Lo mismo ocurre con las dependencias relacionadas con los transportes y las obras públicas, en las que lo común es encontrar familiares, amigos, socios o ex empleados de contratistas, constructores; y suma y sigue.

De la mano de lo anterior, la corrupción sigue siendo uno de los mayores lastres del país. Somos considerados como una de las sociedades más corruptas del planeta, y las estimaciones del costo económico y social son de magnitudes inauditas, con lo que las posibilidades para incrementar la competitividad, la eficiencia y la eficacia de la política pública se reduce sustantivamente.

En medio de todo esto, la pregunta es qué puede hacerse. Y lo primero sería considerar, retomando una vez más al profesor North, en un proceso doble: por una parte, construir una nueva generación de servidores públicos, profesionalizados y expertos en el manejo de los temas de responsabilidad pública, a fin de contar con una burocracia nacional técnica y científicamente sólida.

El segundo es mucho más difícil: generar un sistema político en el que los equilibrios estén orientados al cumplimiento del orden constitucional antes que a la simple estabilidad del reparto de posiciones de poder; esto implica un diálogo inteligente de alto nivel, a fin de reformar al sistema institucional y a los mecanismos que se diseñan a su interior para la toma de decisiones.

Una reforma de esta magnitud exigiría, como es obvio, de personalidades con suficiente legitimidad para conducir la construcción de las reglas para el diálogo público; la generación de consensos; y la conducción del proceso de operación del cambio de políticas y programas que tendría que derivarse.

El problema es que los espacios de toma de decisiones que hoy tenemos (en el gobierno y el Congreso, fundamentalmente) están llenos no sólo de iletrados sino de cínicos e inmorales, y así es muy difícil cambiar.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Los Amos del siglo XXI. Periódico El Universal

Liliana Alcántara

El Universal
Jueves 03 de diciembre de 2009
http://www.eluniversal.com.mx/primera/34030.html

Se vende una esclava mulata de 20 a 25 años. Sabe guisar, coser, lavar, planchar y peinar con todo primor. Darán razón de ella en la calle ancha de San Bernardo”.

Este es un anuncio de ocasión publicado en 1760 en un pasquín español durante la época de la esclavitud, cuando las personas se comercializaban como objetos en México y en el mundo.

Carmen Sarasúa, escritora del libro Criados, nodrizas y amos: el servicio doméstico en la formación del mercado, cita en su obra decenas de anuncios similares, uno de ellos publicado en 1768: “En la calle de Las Infantas, casa número 12, se vende una esclava negra de 26 años de edad; sabe guisar, planchar, hacer pan y otras cosas”.

Ha transcurrido un siglo y aunque las actrices de esas historias de esclavitud cambiaron y las circunstancias son otras, las formas de explotación y los malos tratos se mantienen actualmente pese al paso del tiempo.

Los amos de aquella época son, en este siglo XXI, señoras de “la alta sociedad” en el Distrito Federal. Ellas ahora colocan anuncios afuera de sus casas solicitando “sirvienta” o “muchacha” o visitan las sierras de Puebla, Veracruz, Oaxaca y Guerrero para buscar y comprar mujeres y utilizarlas en los quehaceres del hogar.

Las nodrizas de antes son ahora niñas, adolescentes y mujeres indígenas en su mayoría, con educación básica inconclusa, que suelen trabajar entre 16 y 18 horas diarias en casas o departamentos que se convierten casi en prisiones y donde sólo les es autorizada la salida los fines de semana, tras una larga jornada con bajo salario, sin seguro social y ninguna otra prestación.

Los calabozos de esa época son ahora residencias en las que a la “servidumbre” se les acondiciona un cuarto ubicado detrás o hasta arriba del inmueble, muchas veces en obra negra, húmedo, sin puertas o ventanas y con camas estropeadas o camastros.

El conteo oficial dice que hay un millón 558 mil mujeres que se dedican al trabajo doméstico en México. Las organizaciones que agrupan a algunas de estas trabajadoras del hogar —como exigen que se les llame— aseguran que nueve de cada 10 comparten historias de explotación y de esclavitud.

Largas jornadas de trabajo, encierro, raquítica alimentación, golpes, humillaciones, sin derecho a recibir asistencia médica y abuso sexual son situaciones que día a día padecen las mujeres del servicio doméstico, una actividad que no está bien regulada en la Ley Federal del Trabajo y que no es considerada por la sociedad, en general, como una forma de empleo, aunque sea remunerada.

En casos extremos, las patronas han suministrado anticonceptivos a sus empleadas y las han utilizado en fiestas de iniciación sexual de juniors.

Estos abusos han obligado que algunas mujeres se agrupen para exigir respeto a sus derechos humanos, y a partir del próximo domingo, con una marcha, iniciarán en el país una campaña que llegará hasta Ginebra, Suiza, donde en 2010 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) convocará a los gobiernos a una conferencia mundial en la que deberán comprometerse a mejorar las condiciones laborales de este sector.

La organización de este movimiento comenzó justo en esta época del año porque es la temporada de los despidos. La Unidad de Investigación solicitó en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social una entrevista para conocer la forma como el gobierno federal protege los derechos laborales de las empleadas del hogar pero no hubo respuesta.

Peor que un perro

Celerina Morales ha dedicado 18 años de su vida al trabajo doméstico. Su experiencia en las lujosas casas donde ha servido no se parece nada a la que se observa en las telenovelas mexicanas de exportación. No se enamoró del patrón adinerado ni un hombre rico se apiadó de su pobreza. Tampoco terminó siendo la gerente de una importante empresa ni heredó una fortuna inesperada.

Su peor episodio lo cuenta con lágrimas. Hace 12 años la contrataron para hacer la limpieza en departamentos que se rentan para extranjeros. Le prometieron que le pagarían 50 pesos diarios por trabajar desde las 8:00 hasta las 17:00 horas. Nada de eso le cumplieron. Le daban sólo 30, a veces 35 pesos, pero nada más y aún cuando se cumplía su horario de salida, ella seguía trabajando porque antes de retirarse, la dueña del edificio entraba a cada una de las habitaciones para deslizar sus dedos en los muebles y comprobar que no hubiera polvo. Si lo había, Celerina tenía que pasar de nuevo el trapo. “Yo le explicaba a la señora que no era polvo, que era la pelusa del trapo, pero no me creía y se enojaba más”.

Sus alimentos se los daban a las 12:00 para que comiera en una sola tanda y evitar darle el desayuno y luego la comida. Pero además, le daban restos de alimentos, todo en un solo plato. Así que si había sopa aguada, frijoles y un guisado se lo mezclaban todo.

“Comía peor que un perro porque ni a él lo alimentaban así. Llegó un momento en que le dije a la señora que ya no quería comer ahí. Nunca le dije que en realidad me daba asco”.

Diciembre, gustó pa’ que se fueran

Celerina renunció cuando encontró otro trabajo que parecía mejor. En ese sí había buenos tratos, pero la despidieron de mala manera. Un día, recibió un mensaje de texto en su celular: “Contraté a otra persona, ya no necesito tus servicios”. Su patrona la había acusado días atrás de robo. “Dijo que se le había perdido dinero y le juraba que no había sido yo, pero es que era casi diciembre”.

Diciembre representa un problema para las trabajadoras del hogar. Es la época en la que más viven angustiadas porque algunos empleadores —explica Marcelina Bautista, directora del Centro de Apoyo y Capacitación para las Empleadas del Hogar— para no pagar aguinaldo las despiden usando un argumento común: el robo de dinero o pertenencias, o porque algo hicieron mal en su activdad laboral. “A finales del año comienzan a despedir a las empleadas para no darles indemnización”.

Bautista considera que les va peor, al grado de sufrir violencia, si eligen ese mes para pedir un incremento salarial. “Hasta el DIF (Desarrollo Integral de la Familia) llegó el caso de una señora que golpeó a dos de sus trabajadoras y las acusó de robar sus joyas. Ella aseguraba que el monto de lo robado era de 500 mil pesos, pero las empleadas aseguran que ellas jamás tomaron nada y que todo sucedió porque le pidieron un aumento de sueldo. Incluso a una de ellas la aventó por las escaleras y no pasó a mayores, pero es común”.

Celerina Morales piensa que los patrones “son insensibles y negreros” porque “no nos ven como personas que tenemos derechos. Se les olvida que también tenemos familia y queremos que nos traten como trabajadoras que somos, no como esclavas”.

Mujer contra mujer

Rocío García Gaytán, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), lamenta que el trabajo doméstico sea aún una forma de esclavitud.

“En el instituto recibimos denuncias anónimas que me gustaría que fueran con nombre y apellido, en las que me dicen que las mujeres de un estrato social alto van a Oaxaca o a Guerrero a comprar mujeres para el trabajo doméstico y entonces las tratan como si les pertenecieran. Eso es abominable”.

La funcionaria considera que “no podemos hacernos esto como mujeres porque si exigimos derechos, debemos empezar por respetarnos”.

Respeto es lo que pide Amalia Dorantes Islas, una mujer de 67 años de edad que ha dedicado su vida laboral al trabajo doméstico, quien fuera explotada y que hoy, por tener canas y arrugas está desempleada. Los empleadores le dicen que “ya no rinde”.

En su juventud rindió hasta más no poder en una residencia capitalina donde vivía para servir desde las siete de la mañana, hasta la 11 o 12 de la noche y a veces hasta la una o dos de la mañana si había fiesta de los patrones.

Era la casa de una ciudadana española. Se levantaba a las siete para hacer el desayuno, lavar trastes, limpiar la cocina y echar ropa a la lavadora. Al mediodía tenía que consultar el menú de la comida y prepararla. Mientras estaban listos los platillos, sacudía los muebles y arreglaba el jardín. Y si el niño de la casa llegaba de la escuela había que cuidarlo, bañarlo y alimentarlo.

Después de la comida, dice, lavaba trastes de nuevo y comenzaba a planchar la ropa hasta las seis o siete de la noche cuando debía preparar la cena. Después de la cena, otra vez los trastes y llevar a dormir al niño. Antes de que ella durmiera tenía que pedir autorización a la patrona porque si se le ofrecía algo debía estar disponible.

A su cuarto, que estaba arriba de la casa, subía arrastrando los pies de cansancio y no tenía vida personal, pues sólo le daban permiso para salir los sábados en la tarde y debía llegar el domingo antes de que oscureciera.

Si en alguna ocasión Amalia amanecía enferma, ella seguía trabajando. Su pago era de 750 pesos a la semana y cuando pidió un aumento salarial dejó de ser útil desde el punto de vista de su patrona, quien además le reprochó la edad.

“Deben vernos como seres humanos, la ven a una muy abajo como parásito, pero somos como cualquier trabajador”, dice Amalia Dorantes, quien colgó en pecho y espalda un letrero donde exige el respeto a sus derechos laborales durante una campaña informativa que comenzó hace dos semanas en la Alameda Central del Distrito Federal como parte de las movilizaciones que organiza el Centro de Apoyo y Capacitación para las Empleadas del Hogar.

Los riesgos a la salud

El trabajo doméstico también tiene sus riesgos. Susana Sottoli, representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), asegura que según las estadísticas oficiales, 60% de los niños mexicanos que trabajan se desempeñan en las tareas de hogar.

Considera que además de ser una actividad casi invisible, los niños son sometidos a condiciones de explotación que les impide desarrollar su niñez, pues por lo regular dejan de jugar y educarse y adquieren responsabilidades de adultos como el cuidado de otros niños.

Saúl Arellano, director de Investigación del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social (CEIDAS), comenta que hay niñas que desde los seis u ocho años de edad son contratadas en el servicio doméstico y los padres lo aceptan porque dicen: “pues aquí (en el pueblo) no tenemos ni para que coma, mejor que se vaya”.

“Las condiciones de vida en sus lugares de origen son tan deplorables que las familias de esas niñas y quienes las contratan consideran que el menor de los males es preferible, pero cuando se trata de los derechos humanos de las personas, eso no es aplicable porque como empleadas domésticas están privadas de la educación, la salud, de tener una vivienda justa y una vida familiar”.

Arellano agrega que además de los riesgos que implica esta actividad económica, “hay casos de trata en los que se explota a las trabajadoras del hogar y se les obliga a ejercer la prostitución y se sabe de casos en donde son usadas para una especie de rituales de iniciación sexual de jóvenes adinerados”.

Patricia Hernández, directora del Colectivo Atabal —una asociación civil que capacita a las trabajadoras del hogar— considera que sin importar si son niñas, adolescentes o adultas “todas terminan siendo vistas como máquinas porque además de hacer el quehacer, terminan siendo enfermeras, sicólogas y hasta mamás sustitutas”.

Dice que la mayoría de las mujeres padecen de enfermedades originadas por las cargas excesivas de trabajo como reumatismo, dolores de columna, problemas en los ojos por el uso de productos de limpieza, artritis y otros padecimientos, “pero si se quiere denunciar cualquier abuso ni siquiera pueden acudir a la Junta de Conciliación y Arbitraje porque les dicen que el doméstico no es considerado un trabajo”.

En defensa de ellas

La directora Marcelina Bautista insiste en que la legislación no las protege como trabajadoras mexicanas, mucho menos a las extranjeras.

Ese es el caso de una trabajadora doméstica que fue traída desde Perú por su patrona, quien le retuvo sus documentos migratorios para evitar que escapara de los malos tratos. “Cuando la trajeron a México le hicieron firmar un documento en el que le decían que el costo del traslado hacia acá era de 2 mil dólares y que no podía abandonar la casa si antes no pagaba esa deuda”.

Bautista, como parte de una red latinoamericana de empleadas del hogar, gestiona ante la OIT la elaboración de un convenio que especifique a los gobiernos su responsabilidad de respetar los derechos laborales de las trabajadoras domésticas. Pero además, en México, tiene planes de formar un sindicato que proporcione seguridad laboral a las trabajadoras del hogar “para dar fin de una vez por todas a la esclavitud”.

martes, 1 de diciembre de 2009

Presupuesto: apenas unas Migajas: Revista Emeequis

La Revista Emeequis dedica su número del 30 de noviembre (esta semana) al tema del diseño del Presupuesto.

Participo con algunas declaraciones en el texto de Vanessa Job, titulado "Apenas unas Migajas" y que de hecho es el tema de portada de la Revista.

Pueden descargarlo del siguiente enlace en la versión electrónica

http://www.m-x.com.mx/xml/pdf/200/28.pdf

lunes, 30 de noviembre de 2009

Tendencias electorales y política social

Amigas y amigos:


La Gaceta de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales publicó un especial sobre el proceso electoral 2009. Colaboro ahí con un artículo

El especial de la Gaceta está en el siguiente enlace:

http://ciid.politicas.unam.mx/electoral2009/pdf/no7.pdf

Saludos

domingo, 29 de noviembre de 2009

Violencia contra niños: impunidad y muertes evitables

Saúl Arellano
Domingo 29 de Nov., 2009
Hora de modificación: 02:15
http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=472310

Hay distintas formas de ejercer la violencia. Una de las más ocultas es la violencia ejercida por omisión o negligencia en la procuración de protección y cuidado, mayoritariamente ejercida contra las niñas y niños.


El pasado 20 de noviembre se celebró el XX aniversario de la Convención sobre los derechos del niño. Cabe destacar que una de sus principales aportaciones es haber establecido la obligatoriedad de su cumplimiento, y con ello, la responsabilidad de los Estados, de velar por la protección del interés superior de la niñez.

La convención prohíbe toda forma de abuso, maltrato, violencia, tratos crueles o degradantes en contra de los niños; y establece también principios elementales para evitar que la violencia sea cometida no sólo por acción, sino por omisión.

El tema es de singular relevancia, porque la inmensa mayoría de muertes de niñas y niños menores de cinco años en todo el mundo y en nuestro país, están relacionadas precisamente con la ausencia de cuidado o prevención, tanto de las familias como de las autoridades del Estado.

El tema es de relevancia mayor. La convención reconoce a las niñas y niños como sujetos plenos de derechos; lo que representa una profunda transformación con respecto a la llamada “doctrina tutelar”, pues implica reconocer que el cuidado de las niñas y niños es responsabilidad, sí de las familias, pero también de las instituciones públicas.

En una reciente actualización de su sitio de internet, la Organización Mundial de la Salud destaca, con datos del 2007, que al año mueren cerca de nueve millones de niños en todo el mundo antes de cumplir los cinco años; esto es, una cifra de 24 mil 657 fallecimientos diarios, dato de escándalo si se considera que el 70% son originados por causas prevenibles. Son muertes que no es exagerado calificar de las “muertes de la pobreza”.

Del total de esos decesos, el 2% son originados por el VIH-sida, es decir, 180 mil anuales, lo que implica un promedio de casi 500 muertes diarias. Otro 9% es provocado por enfermedades infecciosas y parasitarias, es decir, 810 anuales o 2,219 diarias. 16% es generado por diarrea, es decir, casi 145 mil por año o 3 mil 945 diarios; el 17% es provocado por enfermedades respiratorias agudas, esto es, un promedio de 153 mil fallecimientos anuales ó 4 mil 191 diarios.

Es de destacarse además, que un 4% de esas muertes son generadas por accidentes (una de las causas de muerte calificadas por la OMS como “violentas”) es decir, un promedio de 360 mil al año, o casi mil diarias por esta causa.

En México, según las estadísticas sobre defunciones del INEGI, se registraron entre 2005 y 2007, un total de 93 mil 927 fallecimientos de menores de un año, esto es, casi cuatro muertes por hora.

Las cifras para las niñas y niños entre uno y cuatro años son, aunque mucho menores, también preocupantes. En el mismo periodo, se registraron 18 mil 630 fallecimientos para los niños de este grupo de edad; esto implica un promedio diario de 17 decesos, o bien, de una muerte cada 42 minutos.

Si se suman ambas cifras, el resultado es, hay que reiterarlo continuamente, inaceptable por donde quiera vérsele: 102 muertes diarias de menores de cinco años. Si se utiliza el mismo promedio obtenido por la OMS, relativo a que el 70% de esos fallecimientos son prevenibles, estaríamos hablando de que en nuestro país hay 71 muertes prevenibles y en exceso prevenibles todos los días, de menores de cinco años.

Es aberrante descubrir que entre estas muertes, las que tienen como causa la violencia se han incrementado gradualmente desde la década de los 90. Para ejemplificar, baste señalar que mientras que en el año 2000, el porcentaje de niñas y niños de cero a cuatro años que fallecieron por causas violentas fue del orden del 8%, en 2006 la cifra se situó en 8.3%, con un pico histórico en 2004 de 8.4%.

En números absolutos, pensando en los años 2006 y 2007, habría un promedio anual de 2 mil 470 muertes violentas de niñas y niños de cero a cuatro años, es decir, casi cinco mil niños en ese grupo de edad muertos por violencia en sólo dos años. A estas cifras deben agregarse las relativas a las defunciones ocurridas por violencia en el grupo de edad de cinco a 14 años, en las cuales, según los datos de INEGI, en los años 2005 y 2006 habría habido al menos 2 mil 488 muertes anuales.

La pregunta obligada ante estas siniestras cifras es ¿cómo es posible que en México mueran por causas violentas, todos los días, un promedio de 13 niñas y niños menores de 14 años?

Una respuesta que puede ayudar a comprender la oscuridad de estas cifras se encuentra en la impunidad imperante en el país. Emblemáticamente, habría que pensar en las víctimas de la Guardería ABC.

Esta realidad nos sitúa como un país de cínicos, en el que por si fuera poco, el Gobierno federal nos dice que su política social será seguir haciendo más de lo mismo, y en el que en términos generales, seguimos siendo una sociedad que tolera la violencia infanticida.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Saúl Arellano en el Periódico Le Monde

L'inefficacité des politiques publiques maintient le Mexique dans la crise
LE MONDE
http://www.lemonde.fr/la-crise-financiere/article/2009/11/27/l-inefficacite-des-politiques-publiques-maintient-le-mexique-dans-la-crise_1272979_1101386.html

27.11.09
15h13 • Mis à jour le 27.11.09

En 2009, la croissance mexicaine devrait chuter de 7,3 %, contre une baisse de 2,5 % en moyenne dans les autres nations d'Amérique latine et des Caraïbes, selon le Fonds monétaire international (FMI). "Le Mexique est trop dépendant du marché américain, qui concentre 80 % de ses exportations. Le pays est aussi victime de politiques publiques inadaptées qui lui ont fait perdre son potentiel de leader latino face au Brésil", souligne Bernardo Bolmedo, professeur d'économie à l'Université autonome du Mexique (UNAM).


La production pétrolière, qui représente 40 % des ressources de l'Etat, ne cesse de décroître, entraînant, en 2009, des pertes fiscales de 14 milliards d'euros. Même dégringolade du côté des transferts de fonds des émigrés. La deuxième source de devises du pays devrait afficher une baisse annuelle de 13 %, selon la Banque du Mexique.

Quant au secteur touristique, il subirait une chute de 15,3 % en 2009, d'après la Confédération nationale du tourisme. "Le Mexique doit investir davantage en matière d'infrastructures mais aussi en technologie, en éducation ou en recherche", a déclaré le Prix Nobel d'économie 2001, Joseph Stiglitz, en visite à Mexico.

Le Mexique ne consacre que 4 % de son produit intérieur brut (PIB) à l'éducation publique, même si le pays compte 6 millions d'analphabètes. Par comparaison, le Brésil et l'Argentine y ont dédié, en 2006, respectivement 4,87 % et 5,07 % de leur PIB. Le Chili, pour sa part, est parvenu à éradiquer l'analphabétisme avec un budget éducatif de seulement 3,6 % du PIB, selon la Commission économique pour l'Amérique latine et les Caraïbes.

Malnutrition

La situation est pire pour les sciences et les technologies. Le Mexique n'y consacre que 0,4 % de son PIB, contre 3 % au Brésil et au Chili, d'après une étude du Sénat mexicain. Conséquence : selon le dernier bulletin du FMI, la douzième économie mondiale n'occupe que la 60e place en termes de compétitivité, derrière le Brésil (56), le Costa Rica (55) ou le Chili (30).

"La vulnérabilité du Mexique est le reflet d'un Etat défaillant qui, depuis quinze ans, a gaspillé ses ressources avec des politiques perverses qui délaissent l'économie de la connaissance", critique Saul Arellano, directeur de recherche au Centre d'études en développement et assistance sociale (Ceidas). A qui la faute ? "Le manque d'Etat", répond-il.

Jean-François Prud'homme, politologue au Colegio de Mexico, explique, lui, que "l'arrivée en 2000 du Parti d'action nationale (PAN, droite) à la tête du pays a fragmenté le pouvoir et plongé le Mexique dans l'immobilisme pour satisfaire des intérêts électoraux à court terme".

L'entrée dans le pluralisme politique, après soixante et onze ans de pouvoir sans partage du Parti révolutionnaire institutionnel (PRI), a bloqué des réformes fiscales et énergétiques. "Les députés de l'opposition ont empêché que la compagnie pétrolière publique, Pemex, puisse s'associer avec des entreprises privées pour permettre l'exploration en eaux profondes. Aujourd'hui, le pays voit ses réserves fondre par manque de moyens tandis que le Brésil augmente sa production", explique le politologue Jorge Martinez.

La moitié de la population active mexicaine travaille dans le secteur informel. Parmi les 43,3 millions d'actifs, 5,6 % perçoivent moins que le salaire minimum (2,6 euros par jour). L'inflation sur les produits de base s'est élevée à 12,5 % en 2009, tandis que la hausse des salaires s'est limitée à 4 %. De quoi plonger 6 millions de personnes sous le seuil de pauvreté alimentaire dans un pays où près d'un habitant sur cinq est désormais victime de malnutrition.

Pour 2010, l'Etat compte sur un budget de 163,1 milliards d'euros, avec des fonds supplémentaires alloués à l'éducation publique et aux campagnes. Le président, Felipe Calderon, a annoncé un plan d'investissements dans les infrastructures de 32,4 milliards d'euros pour soutenir la croissance de 3,3 % anticipée par le FMI. Cela suffira-t-il ? Pour Saul Arellano, ces mesures ne règlent pas les problèmes de fond : "Cela équivaut à donner une aspirine à un malade du cancer", dit-il. - (Intérim.)

domingo, 22 de noviembre de 2009

Medicinas falsas, una agenda olvidada.Periódico La Crónica

Saúl Arellano

Domingo 22 de Nov., 2009
http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=470829

Hay quienes siguen creyendo que los temas de seguridad nacional están relacionados exclusivamente con las actividades de “inteligencia”; el combate y la prevención del terrorismo, o más recientemente, con el combate al narcotráfico.

Frente a esta visión, hay expertos que muestran que la seguridad nacional está relacionada también con los temas de la cuestión social, pues en medio de la pobreza y las desigualdades globalizadas, el descontento social puede llevar al debilitamiento de los regímenes democráticos.

Desde septiembre de 2008, mes en que estalló la crisis por la que atravesamos, académicos y analistas de toda clase y calibre, han advertido sobre la posibilidad de “estallidos sociales.

La seguridad nacional, pues, está vinculada a temas y procesos, muchas veces “subterráneos”, casi invisibles, que cuando afloran en su magnitud es muy difícil revertirlos dada la magnitud de las consecuencias que tienen en la vida y en la forma de ser de las personas.

No es exagerado decir que uno de esos temas en nuestro país es el de la falsificación de medicamentos, fenómeno ante el cual, la Cofepris ha ido de mal en peor, pues no ha logrado generar las capacidades ni las alianzas interinstitucionales para combatir con eficacia, de la mano con la industria farmacéutica y los distribuidores, candados que eviten la falsificación de las medicinas y su comercialización.

La revista Perspectivas, publicada por la Organización Panamericana de la Salud, sostiene en su número 11 de 2007, que “Las estadísticas no son precisas, pero se suele citar que del 6% al 10% de todos los fármacos que circulan en el mundo son fraudulentos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que los productos falsificados o adulterados representan entre el 5% y el 8% de los 550 mil millones de dólares que mueven por año los medicamentos.”

En efecto, en su Informe 2008, la OMS advierte de la magnitud global de este problema: “Es imposible cuantificar la amplitud de la falsificación. Sin embargo, el número de incidentes detectados en 2007 aumentó a más de 1,500 (o sea, una media de más de cuatro casos diarios), lo que supone un incremento de aproximadamente el 20% con respecto a 2006, y de 10 veces más en comparación con 2000. Estos aumentos reflejan una mayor capacidad de detección e información, pero, al mismo tiempo, revelan que el problema va en aumento.”

El panorama en México no es menor. Todos los estudios realizados por la OMS, y los documentos generados por “IMPACT”, la alianza global más importante en materia de combate a la falsificación de medicamentos, advierten que en los países en donde hay mayor corrupción, pobreza y desigualdad, el crimen de la falsificación de medicamentos encuentra campo fértil para proliferar y crecer.

Dado nuestra nada honrosa posición entre los países más corruptos del planeta; y dadas las magnitudes de la pobreza y la marginación, es altamente probable que la falsificación de medicamentos en México no sólo no pueda ser contenida, sino que, ante la ingente necesidad de las personas, el delito puede crecer con consecuencias realmente graves para la salud de las gente que los consumen, pero también para las condiciones generales de la salud pública debido a la posible generación de mayor resistencia o capacidad de mutación de los virus y las bacterias.

En su artículo La falsificación de los medicamentos en los países menos desarrollados, Julian Morris y Phillip Stevens, del International Policy Network, ponen en evidencia la magnitud del problema de nuestro país: “México es una importante fuente de medicinas falsificadas; el valor anual de dicho negocio se estima allí en US$ 650 millones, lo cual se acerca al 10 por ciento de las ventas totales de fármacos en el país”.

Si lo que se estima que la delincuencia obtiene por ingresos generados por la falsificación de medicamentos, supera el presupuesto anual de una dependencia como el Sistema Nacional DIF, es de destacarse simple y llanamente que estamos en problemas.

Ante esta situación, que no es exagerado calificarla de “muy grave”, la Cofepris nos dice que sólo el 1% de los medicamentos en México son falsos. Como puede verse, hay una discrepancia mayúscula con los datos proporcionados por fuentes independientes, y más valdría que las autoridades comenzaran a darnos explicaciones racionales sobre el “por qué” en la magnitud de las diferencias; esto, porque lo que está en juego es nada menos que la salud y la vida de las personas.

Los datos del Banco de México señalan que el incremento registrado entre octubre de 2008 y octubre de 2009 en el gasto en salud y cuidado personal de los mexicanos creció 5.7%, mucho más que la inflación promedio; y que dentro de ese capítulo, son las medicinas uno de los capítulos que más han presentado incrementos.

Ante tal escenario, es probable que la población, ante la severa crisis y el desempleo masivo que nos azota, decida comprar medicamentos de dudosa procedencia. Ante ello, las autoridades siguen asumiendo discursos triunfalistas que definitivamente no caben cuando se está hablando de la salud y la vida de las personas. Lamentablemente, para esta administración, la falsificación de medicinas es una agenda olvidada.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Trata de personas. Reportaje Canal 11

Se realizarán más operativos en contra de la trata de personas y explotación infantil: PGJDF

Fecha: 27 de octubre del 2009
Reportero: Carla Contreras
Fuente: Once Noticias
http://oncetv-ipn.net/noticias/index.php?modulo=despliegue&dt_fecha=2009-10-27&numnota=66

La vulnerabilidad y la miseria que les tocó vivir les arrebató lo más valioso que tenían: la inocencia.

¿En este tiempo que has estado te han hecho una propuesta de que te quieran llevar a un hotel, o que quieran abusar de ti? Sí”, comentó Marisol, niña de la calle.

Marisol vivía con su familia, pero a los siete años su padre la violó. Desde entonces la calle se convirtió en su hogar y sus amigos la adoptaron como hermana.

“La hemos cuidado, aquí cuidamos a todas las chavas”, dijo Jordy.

En repetidas ocasiones se han acercado a ellos ofreciéndoles trabajo y una mejor calidad de vida, es decir, han estado a punto de convertirse en víctimas de la explotación sexual infantil y la pederastia.

“Vienen chavos de carros y te dicen, te voy a dar un tostón”, expresó Jordy.

“Luego si hay señores, inclusive hasta señoras, que te dicen: vente vámonos a mi casa, te doy trabajo, dinero”, manifestó José Luis.

Las redes de pederastas se aprovechan de la desigualdad y pobreza para reclutar y someter a un menor.

“Hay registros que jóvenes niñas y niños adolescentes que por un X Box, que por un par de tenis, son enganchados, porque creen en la promesa de que con eso simplemente los van a llevar a pasear a un lugar, los van a llevar a tomarles una foto y terminan enganchándolos en estas peligrosísimas redes”, indicó Saúl Arellano Almanza, del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social.

“Un pedófilo tarda diez minutos en estar en contacto con un niño y 15 minutos en tenerlo frete así desnudo”, declaró Mayra Rojas Rosas, directora de Infancia Común.

La migración, la desintegración familiar y la violencia doméstica contribuyen a la proliferación de este delito.

“A partir de las formas de enganchar a las víctimas, las niñas no se asumen como tales, se asumen como pareja del explotador, se asumen como personas que están trabajando”, apuntó Dilcya Samantha García, subprocuradora de Atención a Víctimas de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).

En la Ciudad de México una de las zonas más críticas es la de la Merced. Aquí las autoridades de la delegación Venustiano Carranza realizan operativos. Incluso, en las fachadas de los hoteles se han colocado mantas advirtiendo que está prohibido el ingreso con menores.

“Evidentemente tras las verificaciones, en cualquier situación en donde se detectara que hay algún menor en el interior, en ese momento se procede primero a dar parte a las autoridades y a la clausura”, aseveró Alejandro Piña, efe delegacional de Venustiano Carranza.

Pero la legislación actual no ayuda a frenar este problema.

“El sexoservicio o trabajo sexual al día de hoy no hay un marco legal al respecto, abre la puerta para la prostitución infantil, para el lenocinio, para la trata de personas”, afirmó Julio César Moreno, diputado local del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

La procuraduría capitalina adelantó que se realizarán más operativos en los focos rojos detectados.

“Por supuesto el centro Histórico de la Ciudad de México, la Alameda Central, Tlalpan existen muchos otros espacios donde se registra la explotación sexual comercial infantil”, agregó Dilcya Samantha García.

Los lugares son conocidos, pero las acciones contra este delito suelen ser pasajeras y no atienden la raíz del problema.

“Que no los maltraten, porque si no los hijos el día de mañana se van a salir a las calles y van a sufrir fríos, violaciones, maltrato”, concluyó Juliana, víctima de maltrato infantil.

Red de pederastas en México (Segunda parte)
Fecha: 5 de noviembre del 2009
Reportero: Ruben Rojas
Fuente: Once Noticias

Las niñas y niños víctimas de la explotación sexual comercial en el Distrito Federal no tienen el perfil para ser trasladados a centros turísticos como Cancún, Acapulco o las ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y Tijuana, donde las ganancias para las organizaciones de trata de personas son superiores.

Naciones Unidas estima que la trata de personas es el tercer delito más redituable; genera ganancias por 36 mil millones de dólares anuales.

“Se estima que de seguir las actuales tendencias en el 2012 la trata de personas va a superar al tráfico ilegal de armas en el mundo”, expresó Saúl Arellano Almanzas, del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social.

El reporte de Unicef de 2007, coloca a México como el segundo productor mundial de pornografía infantil, una de las ramificaciones del negocio de trata de personas.  Advierte que en territorio nacional hay 70 mil infantes víctimas de explotación sexual comercial.

“Hay una gran tolerancia no sólo de la sociedad, sino también de las autoridades, somos un país donde de pronto pareciera que no pasa nada, las estadísticas no han demostrado que México es el segundo país productor de pornografía infantil”, comentó Mayra Rojas Rosas, directora de Infancia Común.

El común denominador para este crimen es la pobreza y la carencia de oportunidades.

“Desde como de los 11 años para arriba y hay chavitos, niños que los engañan con darles un taco y lo violan. Niños, hombres, los homosexuales son muy pasados” , Testimonio.

En los últimos años, México ha modificado su legislación para prevenir y combatir este ilícito. La Ley Federal Contra la Trata de Personas fue aprobada el 27 de noviembre de 2007, pero su reglamentación no llegó sino un año después y hoy en día, incluso existen apartados que aún no se cumplen a cabalidad.

“Son mínimas las consignaciones, son mínimas la averiguaciones y por otra parte, mínimas las denuncias, esto se debe a que necesitamos un proceso más afirmativo de la autoridad para tener un diagnóstico pleno que nos permita identificar un crimen que pasa enfrente de nosotros, pero sigue siendo invisible”, manifestó Mario Luis Fuentes, del Centro de Investigación para el Desarrollo y Asistencia Social.

“Las y los ministerios públicos a veces integran las averiguaciones no por trata, sino por delitos similares, como corrupción de menores, como abuso sexual, violencia familiar”, declaró Dilcya Samantha García Espinoza, subprocuradora de Atención a Víctimas de la PGJDF.

“No hay un programa nacional para combatir y prevenir la trata de personas que dice la ley que debe haberlo, no hay medidas de protección para las víctimas de trata de personas”, expuso Saúl Arellano Almanza.  Incluso al Congreso llegó una iniciativa que pretendía impedir la estancia en el país de extranjeros que no prosperó.

¿“Por qué seguir mandando el mensaje de que en México son bienvenidos quienes vengan a abusar de los niños? el mensaje era muy claro, en México no queremos más pederastas”, añadió Saúl Arellano Almanza.

En 2008 sólo abrieron 24 averiguaciones previas por el delito de trata de personas que derivaron en dos consignaciones. La cifra no ha variado mucho, apenas dos más en lo que va de este año que podrían incrementarse con los 14 detenidos del pasado 24 de octubre.

“Nosotros estamos buscando la generación de cuerpos de elites para que puedan penetrar, para que podamos determinar dónde están los responsables y además rescatar a las víctimas”, agregó Dilcya Samantha García.

Mientras tanto, la realidad de la trata y explotación sexual comercial de infantes ocurre de manera impune.

Como ciudadanía, cabe exigir que se desenmascaren las redes protección y encubrimiento de estas organizaciones.

martes, 17 de noviembre de 2009

La estructura política anquilosada. Periódico El Universal

Ignacio Alvarado

El Universal
Martes 17 de noviembre de 2009


El volátil diseño del gobierno empeoró a inicios de la década; la mayor pluralidad y transparencia electoral no supuso cambios en el andamiaje normativo institucional, generando situaciones anómalas, dicen especialistas

En 2009 morirán 30 mil niños menores de un año como consecuencia de enfermedades en extremo prevenibles; 900 mil ciudadanos engrosarán las filas del desempleo, sumando con ello cerca de 3 millones de excluidos del sistema productivo. Entre los más jóvenes, otros 3 millones estarán sin escuela, mientras persiste la cifra de 6 millones de analfabetas. En el campo, más de millón y medio de agricultores trabajarán la tierra con ánimos de supervivencia.


Tal es el panorama que muestran cifras oficiales, tanto gubernamentales como de organismos internacionales. La realidad más cotidiana es un reflejo del derrumbe del país, cuyo sistema de gobierno es incapaz de subvertir ese declive, de acuerdo con analistas consultados. En poco más de una década, México no sólo perdió liderazgo regional, sino que extravío el rumbo. Va a la deriva como nación y ninguno de los especialistas ve signos de cambio en lo inmediato.

“La pobreza no se ha reducido, los servicios públicos no han mejorado, debido a que no hemos podido crear empleos. Lo que ha provocado el gobierno es un círculo, ya no digo vicioso, sino perverso, donde la desigualdad es cada vez mayor”, dice Saúl Arellano, director de Investigación del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social AC (CEIDAS).

César Cansino, profesor investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, asegura que la inversión en áreas fundamentales como educación, ciencia, tecnología, agro y desarrollo social es insuficiente o surge de programas mal diseñados. El volátil diseño del gobierno empeoró al comienzo de la década, con el arribo de un nuevo partido al poder.

Explica que “la llegada de una mayor pluralidad, de mayor competencia y de mayor transparencia en los procesos electorales no supuso la transformación del andamiaje normativo institucional, generando situaciones anómalas, contradictorias con la democracia”.

En todo caso, dice, la alternancia mostró con crudeza un país inacabado, en el que todo está por hacerse. “Lo vemos en todos los rubros: en materia de procuración de justicia, de reformas estructurales; en la construcción misma de las instituciones democráticas que aseguren el Estado de derecho y que preserven las garantías individuales”.

Erróneo, diseño de políticas

México se encuentra a la zaga en casi cualquiera de los rubros de inversión decisiva que convirtieron a países como Brasil en un referente de desarrollo.

En salud, el gasto ejercido por el gobierno equivale a 2.9% del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con datos de 2006 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), mientras que Argentina y Brasil destinan 4.58% y 4.92%, respectivamente.

En el plano educativo, el país también queda rebasado por las dos naciones sudamericanas: Brasil destina 4.87% de su PIB y Argentina 5.07%, mientras que México alcanzó, en 2006, 4%. En ciencia y tecnología la inversión no alcanza siquiera 1%, lo que por ley debió ocurrir desde hace tres años.

Arellano asegura que la baja inyección de riqueza nacional a estos sectores se complementa con diseños absurdos de inversiones para el desarrollo de la producción en el campo o el combate a la pobreza, en donde miles de millones de pesos se pierden anualmente sin alcanzar una meta de crecimiento.

Al año, el gobierno destina 240 mil millones de pesos al campo y 40 mil millones de pesos para el combate a la pobreza extrema. Pero la miseria no sólo se mantiene, tanto en zonas rurales como urbanas, sino que crece de forma gradual. Hasta ahora, dice el investigador del CEIDAS, no existe un solo pobre que haya abandonado esa condición a partir de la ayuda que recibe del gobierno.

“Es verdad que el gasto social se ha ido incrementando año con año, pero lo que no ha hecho el gobierno es un análisis del impacto. Es decir, tenemos evaluaciones de gestión, pero no resultados. Eso es gravísimo, porque cuando uno ve los resultados del programa Oportunidades a casi 10 años de su operación, no ves un solo pobre que haya dejado de serlo”, dice Arellano, quien afirma que el problema radica en el esquema que se sigue para ejercer el gasto.

“Cuando estalló la crisis de los precios de los alimentos, la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas) advirtió a México que los programas de recursos condicionados, como el de Oportunidades, funcionan cuando tienes un mercado eficiente; es decir, cuando la cadena de producción está vinculada a la de la distribución y ésta a mercados eficientes de la distribución y consumo final”.

El resultado de un diseño como el descrito por el investigador tiene un final adverso: los pobres compran malo y caro. Pero lo peor es que México ha entrado en una desestructuración rural, que pasa de lo estrictamente productivo a lo social e impacta al país entero.

Además de pobres, analfabetas

De los 19.5 millones de personas que viven en pobreza alimentaria, 12.2 millones radican en el campo. En 2007, la cantidad de mexicanos en extrema pobreza era de 14.4 millones. La cifra se elevó en 5 millones en los últimos dos años, cuando el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) calculó que la canasta básica alimentaria subió 12.5%, en contraste con un aumento salarial que no va más allá de 4%.

Son datos a los que no se han incorporado los cruces de 2009, cuando 900 mil individuos perdieron su empleo.

Además de pobre, México es un país de analfabetas y desertores escolares. Informes de la Auditoria Superior de la Federación revelan que el país invierte sólo 2.2% del gasto total en infraestructura para escuelas primarias y secundarias, cuando el promedio sugerido por la ONU es mayor a 8%.

Con base en los números, una inversión al doble produciría un crecimiento económico tres o cuatro veces mayor al que se registra ahora, y de ahí que los expertos enfaticen en la reducción de capital destinado al sector educativo.

Los indicadores de la CEPAL muestran claramente la realidad mexicana: en 2003 se alcanzó el punto máximo de inversión, con 4.1% del PIB; en 2004 cayó a 3.7%, y en 2005 volvió a 4.0%.

La base educativa es quizá la inversión que más garantiza un mejor futuro para cualquier país. El Programa de la ONU para el Desarrollo concluye que por cada año adicional de estudios, un individuo obtiene ingresos mensuales promedio de 450 pesos. Aplicada la fórmula a México, una persona que termina la preparatoria obtiene un ingreso 400 veces superior al de quien tiene la secundaria.

Con una tasa de deserción de 40% en bachillerato, y 6 millones de iletrados, México parece condenado a permanecer en el hoyo de la pobreza.

De acuerdo con la CEPAL, Chile invierte menos porcentaje de su riqueza al sector educativo, 3.18% en 2006, pero erradicó el analfabetismo. La tendencia de inversión aumenta en ese país, mientras que en México ocurre lo contrario.

No sirvió la alternancia política

El daño previsible ante el retroceso en inversión en educación, parece haber sido advertido por los legisladores.

El pasado 10 de noviembre, José Trinidad Padilla, presidente de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, anunció que el Congreso buscaría reasignar 20 mil millones de pesos al gasto educativo para no tener un país generador de “pobres e ignorantes”.

Un día después, la Cámara de Senadores solicitó a los diputados federales considerar recursos suficientes para alcanzar la inversión de 1% del PIB en ciencia y tecnología, algo que por ley debió alcanzarse desde 2006.

La intención no basta hasta que se aplique en hechos, dice el investigador del CEIDAS: “El país está condenado a seguir en el atraso cultural, tecnológico y científico, porque hoy 40% de la riqueza en el mundo se genera en el área del conocimiento. Tenemos las peores inversiones, no viene la alta tecnología, no hacemos innovación, no tenemos patentes y, por lo tanto, no tenemos un mayor ingreso en términos de población, pero tampoco de crecimiento económico”.

La disfunción de las instituciones y el mal diseño de los presupuestos tienen origen en intereses ajenos al gobierno. El investigador en Ciencia Política Israel Covarrubias sostiene que esa condición se acentuó al comienzo de la década, con la alternancia en el poder.

“El hecho de que México, progresivamente en la última década, se desplazó de ese lugar privilegiado que tenía como cabeza en el concierto latinoamericano, se debe un poco a esta ausencia del Estado. No sé si se deba exclusivamente a los panistas, a Vicente Fox o a Felipe Calderón, pero sí creo que ha habido una pérdida de la noción de Estado”.

La fractura laboral

Datos consignados por el CEIDAS indican que entre 1993 y 2008 el país incorporó a 15 millones de personas a la población económicamente activa. Pero de ellos, 10 millones están en el mercado informal, y de los restantes 5 millones que hallaron cabida en áreas formales de la economía, 60% carece incluso del derecho a la seguridad social.

En los hechos, las cuotas obrero-patronales registradas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fueron en decadencia desde 2002. Partiendo de los indicadores manejados por el IMSS, el empleo formal no ha crecido desde 2000.

Al segundo trimestre de 2009, 43.3 millones de ciudadanos registraban ingresos por acción de su trabajo. De ellos, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo señala que 5.6% percibe menos de un salario mínimo, y en el rango inmediatamente superior, con ingresos que van de entre uno y dos salarios mínimos, se encuentran otros 9.6 millones de mexicanos.

Impacto en la forma de morir

La pobreza y el desempleo, o el empleo de baja calidad, inciden en la salud y la manera en que mueren los mexicanos.

En 2007, el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI) registró el deceso de 512 mil personas. De ellas, 30 mil contaban con menos de un año.

Los cánceres de mama y cérvico-uterino mataron a 9 mil mujeres, y las enfermedades infectocontagiosas acabaron con otros 6 mil individuos.

El dato que destaca es el de los 30 mil niños que mueren anualmente, debido a que seis de cada 10 pudieron salvarse con atención médica simple.

“Cuando uno ve la cantidad de niñas y niños que se enferman por desnutrición, no lo puedes creer”, dice Saúl Arellano, quien asegura que “en este país tenemos los dos extremos: 10% de niños con problemas graves por obesidad, de un lado, y con desnutrición crónica por el otro, quienes literalmente se están muriendo de hambre”.

No vislumbran “salvación”

Los polos opuestos se notan también en la disposición de la infraestructura. Los grandes residenciales que se levantan en San Pedro Garza García, el municipio más rico del país, son la orilla contraria de lo que se vive en la montaña de Guerrero, donde se concentran las comunidades más empobrecidas no sólo de México, sino del planeta.

La desigualdad es impresionante, dice Israel Covarrubias. A partir de 2004 el tema comenzó a discutirse en los recintos académicos, por un elemento fundamental que plantea una pregunta: “¿Cómo se llegó a tales niveles cuando se alcanzaron altos índices democráticos en el país?”

México es la decimocuarta economía mundial, pero se encuentra en la posición 53 entre las naciones con mejor desarrollo humano. Su nivel de desigualdad, compara Saúl Arellano, es igual al de El Salvador o Perú, naciones con mucho menos riqueza. En síntesis, dice el experto, “aquí (en México) es como si tuvieras a Estados Unidos y a Zambia bajo un mismo territorio”.

Para ello no hay salidas visibles, advierte el investigador de la Universidad de Puebla César Cansino:

“Siendo realistas, creo que la situación será cada vez peor. Los indicadores económicos tenderán a deteriorarse. Los sectores que han sido estratégicos para apuntalar nuestra economía irán perdiendo capacidad, precisamente porque no se han querido modificar los principios bajo los que se sostienen. Si el sector energético fue un pilar para el crecimiento en las mejores décadas de la economía nacional, ahora será un lastre y abonará al deterioro económico, desalentando a otros sectores de la economía. México está a la deriva"

domingo, 15 de noviembre de 2009

Guanajuato: niveles históricos de desempleo. Periódico Correo

Por: Saúl Arellano , Domingo, 15 de Noviembre de 2009
http://www.correo-gto.com.mx/notas.asp?id=137450

Ante la contundencia de los datos no caben las especulaciones. El desempleo en Guanajuato ha entrado en una espiral galopante y no hay discurso, mensajes de buena voluntad o rezos que valgan para detener esta espiral hacia la tragedia que estamos viviendo.

En el tercer trimestre de este 2009, Guanajuato se situó en un nivel histórico de "desocupación": 158 mil personas que aun dedicando todo su tiempo a buscar empleo, no han logrado siquiera conseguir una hora de trabajo remunerado.

Para ilustrar la gravedad de lo que se está hablando habría que considerar que entre el segundo y el tercer trimestre de este año, el número de desocupados creció en 63.23%, al haber pasado de 99,908 a las ya mencionadas 158,007 personas al concluir el mes de septiembre.

Se había advertido desde principios de este año, que la crisis de las finanzas estatales, combinada con una política deficiente de desarrollo económico, podría resultar severamente dañina para la planta productiva, así como para la estabilidad laboral de las personas.

Lamentablemente esto ha ocurrido así. La cifra de más de casi 160 mil desempleados es la más alta registrada en la entidad desde 1995, y con ello el estado aporta el 5.3% de la desocupación total del país.

Es de destacarse que si bien entre el primer y segundo trimestre de este año la planta productiva había mostrado un repunte importante, al haber reducido en casi 12% la desocupación estatal, entre el segundo y tercer trimestre, y sobre todo entre el tercero y el cuarto, se mantendrán altas tasas de desocupación, sobre todo si se considera que el gobierno ya no cuenta a estas alturas, ni a nivel estatal ni municipal, con recursos suficientes para impulsar la inversión y tratar de dinamizar la economía.

Adicionalmente al crecimiento en la desocupación, sigue la tendencia ya advertida con anterioridad a la precarización de los salarios. En efecto, aunque se redujo el número que percibe hasta un salario mínimo al día ($51.95), de 266,726 a 261,052 personas, el número de quienes ganan entre 1 y 2 salarios mínimos (entre $52.00 y $103.9) creció de 435,451 a 446,746 personas; mientras que quienes ganan entre 2 y 3 salarios mínimos (entre $104 y $155) también creció significativamente al pasar de 383,369 a 430,537 personas.

Quizá lo más preocupante es que también creció el número de personas ocupadas que no perciben ingresos, al pasar de 146,378 a 169,477, de los cuales es muy probable que muchos sean niñas, niños y adolescentes que han tenido que incorporarse a actividades laborales para completar el gasto familiar o bien, contribuir con trabajo no remunerado.

Esta reducción en los ingresos está sin duda relacionada con el tipo de empleos que se están perdiendo, pues son las personas mejor preparadas las que más han perdido puestos de trabajo a lo largo del año.

En efecto, las personas ocupadas con educación media superior o superior pasaron de 56,119 en el segundo trimestre de 2009 a 49,256; aún con ello, se mantuvo ligeramente el avance que se había tenido entre el primer y el segundo trimestre en el que había 44,248 personas ocupadas con ese nivel de instrucción.

CONCLUSIONES

El llamado que hiciera el Rector de la UNAM a refundar la República no tiene, como han pretendido algunos, nada de exagerado. Es evidente que el modelo de desarrollo que tenemos no funciona: no se crean empleos, los que se crean son de mala calidad, y se está generando una enorme frustración para los jóvenes que, aún estudiando, no cuentan con oportunidades de empleo digno.

Las políticas sociales, de inversión y de desarrollo económico, junto con los criterios presupuestales anunciados para 2009 no están alineados con la realidad que aquí se describe; esto es delicado, porque lo que no se ha terminado de comprender es que no se trata de hacer más de lo mismo.

El reto consiste en asumir un modelo de desarrollo sustentable capaz de reactivar al campo y a la seguridad alimentaria; se trata de priorizar la inversión social sobre la construcción de más monumentos a la desigualdad como las carreteras, puentes y calles ostentosas con las que se trata de "lustrar" la pobreza y marginación que persiste en la entidad; se trata de revertir primero el rezago y la marginación y después transitar a la infraestructura secundaria.

Si con datos menos duros la pobreza se incrementó significativamente entre 2006 y 2008 en la entidad, con los datos disponibles, lo esperable para finales de 2009 es que esta cifra tenga un nuevo repunte, por lo que la meta de erradicar la pobreza fijada por este Gobierno hoy más que nunca está rebasada, y con las tendencias mostradas se estarán teniendo incluso resultados a la inversa, es decir, simple y llanamente, más pobres y desempleados que al iniciar esta administración.

sábado, 14 de noviembre de 2009

La horripilante realidad de la desnutrición infantil. Periódico La Crónica

Saúl Arellano
Domingo 15 de Nov., 2009, Hora de modificación: 01:21
http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=469120
 
Según las proyecciones de población de Conapo, el 28 por ciento de la población nacional se ubicaría entre los 0 y los 14 años, esto es, poco más de 1 de cada 4 mexicanos se encuentra en lo que demográfica y económicamente se denomina como “población dependiente”, y la cual, jurídicamente, es aquella que no debe desempeñar ningún trabajo, remunerado o no.


La realidad es, sin embargo, muy distinta. En el año 2007, había un total de 3.074 millones de niñas y niños que no asistían a la escuela. Más de un millón estaba privado de su derecho a la educación por falta de recursos familiares, “por motivos familiares” o por enfermedad, accidente o discapacidad. Razones todas, quizá excepto la de los accidentes, vinculadas a la pobreza y la desigualdad.

Sorprende que el Módulo de Trabajo Infantil de la ENOE, 2007, haya incorporado una pregunta a través de la que se asume que 1.59 millones de niñas, niños y adolescentes no acuden a la escuela por desinterés o por “falta de aptitud para la escuela”, concepto no sólo vago, sino tremendamente discriminatorio y excluyente. ¿Quién y cómo decide que una niña, niño o adolescente no es “apto para estudiar”?

Es preocupante la realidad en que viven 3.64 millones de niñas y niños que trabajan; preocupa igualmente que de los más de 29 millones entre 5 y 17 años, sólo 8.4 millones están dedicados exclusivamente a estudiar. En contraste, hay más de 579 mil que se dedican sólo a trabajar y 1.49 millones que además de estudiar, trabajan y se dedican a los quehaceres domésticos.

Estos datos son el rostro cruel de una realidad todavía más siniestra, que es producto y causa de la ingente y lamentable pobreza en que viven millones en nuestro atribulado país.

Si se quiere comprender lo que está pasando, antes debemos reconocer que definitivamente en este planeta y en nuestro país hay víctimas. Entre ellas, los más frágiles y vulnerables son las niñas y los niños.

UNICEF publicó esta semana el documento titulado Tracking progress son child and maternal nutrition. Vergonzosamente, nuestro país aparece en la lista de las 24 naciones con mayores porcentajes de población infantil desnutrida, dato paradójico si consideramos que simultáneamente ocupamos el segundo lugar mundial en obesidad y sobrepeso en niñas, niños y adolescentes.

Asimismo, UNICEF documenta, con datos a 2006, que más de 1.5 millones en nuestro país padecen desnutrición severa. Esto se llama hambre y no hay nada que justifique su presencia, pues lo que implica es no sólo dolor y sufrimiento, sino en sentido estricto la realidad de futuros limitados y condenados a reproducir la pobreza, la desigualdad y la tristeza.

Debe considerarse además de que entre 2006 y 2008 el número de personas hambrientas creció en nuestro país en más de 5 millones, y que por el nivel que alcanzó la crisis en este año habría que esperar al menos 2 millones más de personas en lo que eufemísticamente el gobierno federal sigue llamando “pobreza alimentaria”.

De acuerdo con el último Informe de Gobierno del Ejecutivo federal, a 2008 había una tasa de mortalidad en menores de 5 años, por deficiencias nutricionales, de 6.3 muertes por cada 100 mil niños en ese grupo de edad, por lo que si se considera que en 2008 había 4.98 millones de niñas y niños en ese rango de edad, en números absolutos esa tasa se traduciría en 3 mil 143 muertes por hambre, casi el 10 por ciento del total de fallecimientos anuales para menores de un año. A esto debe agregarse la estimación de que, de manera global, UNICEF estima que la tercera parte de las muertes de niños menores de 5 años están relacionadas con la desnutrición.

Si nos escandaliza el hecho de que cada año mueren 4 mil 500 mujeres por cáncer de mama o de cérvix, ¿por qué hay tanta indolencia ante el hambre y la muerte por hambre que viven año con año miles de niñas y niños? ¿Nuestro país puede seguir en la indolencia ante tanto sufrimiento? ¿Estamos condenados a repetir una y otra vez la historia de la miseria y las muertes en exceso evitables?

Ante todo ello, en medio de una crisis que según los datos de INEGI tiene ya a 2.9 millones de personas desocupadas en todo el país, ante un incremento brutal en los precios de los alimentos, ¿de dónde saca el gobierno federal que podrá reducir esa tasa en 2009, si la pobreza alimentaria y las carencias, sobre todo en el sector rural, se han agudizado?

Morir de hambre debe ser una de las muertes más horripilantes. Se da en la soledad, en el abandono y en medio de un contexto social en el que la violencia y la angustia nos ha hecho encerrarnos en nuestras propias comodidades o posibilidades, olvidando cada vez más la capacidad de ayudar a los otros.

En un país que se asume eminentemente cristiano, sorprende la incapacidad de solidaridad con el prójimo. Avergüenza más el abandono y la muerte de niños porque no tienen qué llevarse a la boca. De verdad que este país está perdiendo, a veces parece que irremediablemente, su dignidad.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Infancia en México: búsqueda genética. IPS Noticias

Por Emilio Godoy

http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=93920

MÉXICO, nov (IPS) - Andrea C. tenía ocho años cuando dos mujeres la sacaron de su casa en el norte de la capital mexicana, en septiembre de 2005. Cuatro años después, la niña sigue desaparecida.

Un proyecto multinacional para el uso del ADN (ácido desoxirribonucleico) del que México forma parte, podría ayudar a identificarla y hallarla. Pero para ello este país norteamericano debe erigir un andamiaje legal que facilite la recopilación de datos, el rastreo de las víctimas y la persecución penal de ese tipo de delitos.

La iniciativa DNA - Prokids, promovida en 2004 por el Departamento de Medicina Legal de la Universidad de Granada, España, pretende luchar contra el tráfico de seres humanos mediante la identificación genética de las víctimas y sus familiares, especialmente de los menores de edad.

"Buscamos aportar una información de excepcional valor sobre orígenes, rutas y medios de comisión del delito a las fuerzas policiales y judiciales e inteligencia policial", explicó a IPS el español José Lorente, director del Laboratorio de Identificación Genética, adscrito al Departamento de Medicina Legal, y uno de los responsables del proyecto.

El ADN contiene información genética única de cada ser humano, que se conforma con la herencia transmitida de padres a hijos. Al obtener y comparar los perfiles genéticos se puede vincular a los vástagos con sus progenitores.

DNA-Prokids aspira a "promover una colaboración internacional sistemática y automática a través de la integración en una misma base de datos mundial de datos genéticos" para lograr reintegrar a los niños desaparecidos a sus familias gracias a la comparación de su ADN, y combatir las adopciones ilegales y el tráfico de personas, especialmente de niñas, niños y mujeres.

Otro de sus objetivos es analizar y proponer una base legislativa común para abordar este problema.

Varias instancias se sumaron a la iniciativa, entre ellas el Centro de Identificación Humana del Centro de Ciencias de la Salud de la estadounidense Universidad del Norte de Texas.

El Laboratorio de Identificación Genética adquirió celebridad por haber ayudado a identificar a restos de víctimas de la Guerra Civil Española (1936-1939), por ejemplo los del poeta Federico García Lorca (1898-1936).

DNA-Prokids ha permitido identificar a unos 212 niños, muchos de los cuales han vuelto a sus familias, aunque no hay cifras específicas por país, pues muchos de los expedientes se encuentran aún bajo investigación.

En México han desaparecido entre 100.000 y 500.000 infantes en los últimos cinco años, según estimaciones de organizaciones no gubernamentales. La falta de un banco nacional de datos de niños secuestrados o desaparecidos dificulta la medición de estos delitos.

"Este año la situación se ha agravado, ha aumentado la cantidad de niños robados", señaló a IPS Elena Solís, presidenta de la no gubernamental Asociación Mexicana de Niños Robados y Desaparecidos, dedicada a difundir los casos y a recuperar a los menores desaparecidos.

En la capital mexicana, el gobierno del izquierdista Partido de la Revolución Democrática emplea la Cartilla (cédula) de Identidad Infantil para construir una especie de padrón de bebés nacidos en este distrito. A la fecha, las autoridades citadinas han entregado cerca de un millón de cédulas que contienen una fotografía y las huellas dactilares.

Pero en este país de más de 107 millones de habitantes hay aproximadamente un millón de menores de 18 años sin acta de nacimiento, por lo cual no existen legalmente y están expuestos a delitos como la trata de personas o las adopciones ilegales.

"Está bien que se avance en este tipo de instrumentos para no sólo tener la capacidad de identificación sino garantizar su integridad, pero se necesita un marco legal para garantizar la identificación de los niños", planteó a IPS Saúl Arellano, director de investigación del no gubernamental Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social, uno de cuyos temas de trabajo es la trata de personas.

Aunque no hay cálculos oficiales fidedignos, se estima que entre 20.000 y 50.000 personas caen anualmente en las redes dedicadas al tráfico en México, mientras que en el mundo esa cifra alcanza a unos cuatro millones de personas.

La trata consiste en el sometimiento, mediante engaño, a explotación laboral o sexual u otras formas de esclavitud, con o sin traslado de las víctimas fuera de fronteras. En México, entre las actividades relacionadas con esta industria criminal aparecen el trabajo doméstico, la prostitución, las labores agrícolas temporales y la extracción de órganos vitales.

El Código Penal mexicano no tipifica como delito el robo de infantes, lo que dificulta su persecución. En cambio, existe la figura del secuestro.

En 2007, el Senado aprobó un proyecto de ley al respecto, que no completó el trámite parlamentario. Es posible que el nuevo parlamento, que asumió el 1 de septiembre, retome esa iniciativa.

La Universidad de Granada y la Procuraduría (fiscalía) General de la República firmaron en 2006 un convenio de desarrollo del programa DNA-Prokids.

"La importancia de México es doble, por ser un país grande y de tránsito hacia Estados Unidos, y por haberse comprometido con la iniciativa desde el principio", afirmó Lorente.

Con DNA-Prokids se pretende crear dos tipos de archivos. Uno es la llamada base de datos cuestionada, que contiene códigos genéticos de menores y de mujeres que son encontrados fuera de sus hogares y bajo alguna forma de explotación económica, laboral o sexual, en adopciones ilegales o en las calles.

La segunda es la base de datos de referencia o familiar, que archiva el perfil genético de familiares, preferiblemente de madres, de los infantes que han desaparecido y que pueden ser víctimas de los delitos mencionados.

"El objetivo es comparar las dos bases de datos y conseguir identificaciones positivas que permitan reunificar a los menores con sus familias o, en cualquier caso, tenerlos perfectamente identificados, evitando que puedan ser víctimas de tráfico porque ni siquiera se sepa quiénes son", explicó Lorente.

Las organizaciones no gubernamentales plantean la creación de un sistema de alerta temprana que se active en cuanto se presenta una denuncia por desaparición de un niño.

Esa propuesta busca emular el esquema aplicado en Estados Unidos y conocido como Alerta AMBER (siglas de America's Missing: Broadcast Emergency Response), una asociación voluntaria entre entidades policiales, medios de comunicación y de transporte para emitir boletines urgentes destinados a solicitar la ayuda del público apenas se denuncia la desaparición de un niño.

El nombre también es un homenaje a Amber Hagerman, una niña estadounidense de nueve años que en 1996 fue secuestrada y brutalmente asesinada en la ciudad de Arlington, en el sureño estado de Texas, fronterizo con México.

A raíz de ese suceso, el Congreso legisló en 2003 para extender a todo el territorio de esa nación el sistema de alerta para prevenir y combatir el secuestro de menores.

La ley mexicana determina que deben pasar 72 horas para que las autoridades puedan iniciar la búsqueda. "En ese lapso el niño ya está en Tailandia", criticó Arellano, en referencia a la notoriedad de ese país asiático como paraíso de la prostitución infantil.

"Desde hace años hemos pedido una ley contra el robo de niños, esperamos que el nuevo Congreso nos escuche", subrayó Solís.

En la reunión internacional científica de DNA-Prokids celebrada en Granada los días 26 y 27 de octubre, los participantes de 13 países y de la Organización de las Naciones Unidas acordaron el uso de protocolos comunes para la toma y custodia de muestras biológicas y el diseño y elaboración de un programa informático para el manejo de base de datos adaptado a las necesidades de esta iniciativa.

En palabras de Lorente, a partir del protocolo científico en marcha, se pasará a un protocolo internacional para extender el empleo del ADN en el combate a la trata de personas.

"El problema de un sistema de ADN es en manos de quién están los datos. Si la policía y la Procuraduría han sido infiltradas por el crimen organizado, es un enorme riesgo que sean ellos quienes las manejen, porque no hay garantía de que se hará con privacidad y transparencia", alertó Arellano, en referencia a los problemas de corrupción mexicanos, agravados por la influencia de las mafias de la droga.

En México la fase operativa del proyecto se iniciará con la realización de análisis sistemáticos de los casos sospechosos. En abril se llevará a cabo una nueva reunión internacional de DNA-Prokids para evaluar el avance del proyecto. (FIN/2009)