miércoles, 30 de enero de 2008

Diego Rivera: Orgullo Universal de Guanajuato

Por Saúl Arellano
Periódico El Correo (www.correo-gto.com.mx)
Miércoles, 30 de Enero de 2008

El Museo Nacional de Arte está exhibiendo una exposición sobre dos facetas poco divulgadas sobre la obra de Diego Rivera. La Exposición lleva por título "Diego Rivera, Gran Ilustrador", en la que se muestra un sinnúmero de ilustraciones que realizó el pintor para diferentes medios de comunicación impresos, para gacetas y para textos editados en diferentes idiomas. La exposición contiene además algunos cuadros representativos de Diego Rivera, fundamentalmente dos que llaman la atención por su poderío interpretativo de nuestro pasado: uno, "Quetzalcóatl", en el que sin duda Rivera logró sintetizar el espíritu de la tradición indígena en el rito y adoración a la serpiente emplumada; el otro, su "América Prehispánica", en el que sintetiza también la fuerza de las culturas precolombinas, su riqueza y su complejidad. Destaca también el conjunto de Ilustraciones que realizara para una edición especial del Popol Vuh, en la que sus ilustraciones permiten no sólo enriquecer al gran texto maya, sino sobre todo, desde sí mismas ofrecen ya una interpretación del texto y de sus múltiples significados, atmósferas y símbolos. Debe destacarse además que estas ilustraciones provienen del Museo Casa Diego Rivera, que se encuentra a unas cuantas calles del edificio central de la Universidad de Guanajuato en nuestra capital. La exposición incluye además una parte de la colección de piezas prehispánicas que Diego Rivera coleccionó, clasificó y preservó como parte de nuestro legado histórico y cultural. Diego Rivera es uno de los hombres más universales de nuestro estado, y sin duda alguna de nuestra cultura nacional. Promotor del pensamiento crítico; militante del Partido Comunista y de la Internacional Socialista; defensor y promotor del reparto agrario; pero sobre todo, conocedor y promotor de la defensa de nuestras raíces más íntimas. El Documental "La Revolución de la Mirada", de excepcional calidad artística y fílmica, nos muestra por otra parte al Diego Rivera creador y revolucionario; al Rivera de carne y hueso que en su mundana actitud, adquiere una dimensión realmente universal. Su vocación eminentemente social lo hace un imprescindible de la cultura nacional; y en esa lógica, destacan las ilustraciones que hiciera a la novela Los de Abajo, del gran Mariano Azuela, dándole con ello una dimensión mayúscula al significado de nuestra Revolución y de las causas sociales que, con el rostro de la pobreza y la desigualdad, le dieron origen a la primera Revolución Social del siglo XX. Guanajuato es tierra pródiga de héroes nacionales, de pintores, escultores, poetas, arquitectos y en general, de verdaderos portentos del pensamiento y la creación en nuestro país y a escala mundial. Hoy que estamos a dos años del Bicentenario de nuestra Independencia y del Centenario de nuestra Revolución, se hace indispensable que las autoridades públicas promuevan acciones para que toda la población pueda conocer las obras y el legado de nuestros hombres y mujeres más universales. Es irrenunciable e inexplicable, que a estas alturas no se haya planteado como uno de los objetivos de la política social en el país y mucho menos en nuestro estado, la generación de cohesión social, y para lograrlo, que no se haya construido una estrategia para dar a conocer y para difundir entre toda la población la grandeza de figuras del ya mencionado Diego Rivera, José María Luis Mora, Lucas Alamán, Ignacio Ramírez, Francisco Eduardo Tres Guerras; Luis González Obregón; Jorge Ibargüengoitia; Juventino Rosas, Efraín Huerta e incontables personajes que han destacado, debe insistirse, en México y el mundo, por la universalidad de su pensamiento y de su obra. Es deseable que el gobierno del estado lleve a cabo exposiciones itinerantes; talleres de lectura; ediciones conmemorativas y de alcance popular, que permitan conocer y apropiarnos, a todos, de la obra de las y los guanajuatenses que han actuado de manera ejemplar para todos los que tenemos la fortuna y el privilegio de haber nacido en nuestra entidad. Es momento de exigir seriedad a nuestro gobierno y exigir que en lugar de gastar nuestros impuestos en patrocinio de programas católicos o en gastos para los viajes en helicóptero del titular del Ejecutivo, los recursos, de por sí escasos, puedan destinarse en una buena parte a la educación de nuestra gente. Iniciar con el posicionamiento de la obra de Diego Rivera sería un buen paso; y tratar de construir cohesión e identidad social con base en nuestras mejores mujeres y hombres, es un esfuerzo que bien vale la pena realizar.

domingo, 27 de enero de 2008

La Globalización y el Declive del Bienestar. La Crónica

Por: Saúl Arellano Opinión
Periódico La Crónica (www.cronica.com.mx)
Domingo 27 de Enero de 2008 Hora de publicación: 00:22

La organización Internacional del Trabajo publicó en 2004 el informe de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización, titulado “Por una Globalización Justa: Crear Oportunidades para todos”. En este texto, la Comisión sostiene: “Creemos que la perspectiva dominante, en lo que atañe a la globalización, debe dejar de ser una preocupación limitada a los mercados y convertirse en una preocupación más amplia respecto a la gente (…) Una mejor globalización es la clave que permitirá lograr una vida mejor y segura para la gente de todo el mundo en el siglo XXI”.Esta declaración merece al menos dos reflexiones: una relativa al hecho de que la globalización no es un concepto ideológico, sino histórico, esto es, un concepto que define una realidad que se ha configurado a escala mundial y que ha sometido a prácticamente todas las personas a sus lógicas y dinámicas. En resumen, la globalización es un hecho y no hay nada que puede hacerse para revertirla, al menos en el corto plazo. La segunda reflexión tiene que ver con otro hecho irrefutable: tal como se desarrolla actualmente, la globalización ha generado condiciones de inequidad, injusticia, pobreza y exclusión alrededor de todo el mundo y es preciso transformar esas condiciones en aras de construir un mundo en que las personas puedan realizar con dignidad sus proyectos de vida.Por otra parte, el informe de esta Comisión Mundial, nos alerta sobre un hecho: esta globalización tiene como referente a los “pedestales de las salas de juntas de las empresas y los gobiernos” y no a las necesidades reales de las personas que en su vida cotidiana resienten y padecen las consecuencias de una globalización injusta.Resulta paradójico que a menos de 4 años de haber lanzado este llamado a construir una nueva globalización, la OIT nos advierta que ante la turbulencia económica global es probable que el mundo vea cómo más de 5 millones de personas perderán sus empleos.En su documento “Tendencias mundiales sobre el empleo en 2008”, la OIT nos alerta de que en 2007, sólo 61,7% de las personas en edad de trabajar estaban empleadas, es decir, 3 mil millones de personas. Esta cifra logró alcanzarse gracias a un crecimiento económico global de 5.2% en 2007, a través del cual se crearon 47 millones de empleo en todo el mundo el año pasado; empero, esta cifra no logró ni de lejos contribuir a reducir el desempleo masivo que se vive a escala global.Estas cifras, sin embargo, al desagregarse a nivel regional y analizar el caso de la región de América Latina y El Caribe, lo que se encuentra es que es la única región del mundo en la que creció el “empleo vulnerable”, esto es, el empleo sin seguridad social y que las personas pueden perder en cualquier momento; así, la OIT nos informa que en nuestra región este tipo de empleo creció del 31% a poco más del 33% de la población que actualmente trabaja, datos consistentes desde luego con el crecimiento de la economía informal y hasta ilegal en nuestra región y en México.Ante estas advertencias, los gobiernos de todo el mundo han tenido respuestas tímidas, si no es que hasta débiles y cobardes, en la redefinición de lo que el bienestar significa y en la restitución de capacidades de los Estados para incidir positivamente en la generación de mecanismos de protección social efectivos y de cobertura universal.Charles Bukowsky, en su cuento “Acción”, escribe sobre uno de sus personajes situado en la crisis económica de los años 70: “¡Qué bien le iba entonces! Ahora debía más dinero del que jamás podría ganar. Estaba en la ruina, el gobierno estaba en la ruina, el mundo estaba en la ruina. ¿Quién coño tenía el maldito dinero?”Esta reflexión pareciera escrita para nuestro momento de una globalización que en los círculos financieros internacionales se percibe a sí misma como gloriosa; circuitos que han entrado a lógicas esquizofrénicas, que a su vez se convierten en verdaderos espasmos psicóticos en momentos de crisis como la que estamos atravesando ahora mismo en todo el mundo ante el anuncio de una segura ralentización de la economía norteamericana y más aún, ante la posibilidad de una recesión global.Juan Somavia, director general de la OIT sostiene que la realidad económica mundial debe hacer entender a las clases dirigentes que la sola generación de empleos no se traduce de manera automática en generación de empleos dignos; esto es, con seguridad social y perspectiva de estabilidad. Esto debe llevarnos, sostiene Somavia, a situar a las políticas de empleo en el centro de la definición de las políticas macroeconómicas para garantizar que el crecimiento sea integrador y permita darle a la gente posibilidades de empleo digno.Al contrario de esta visión, en nuestro país hemos visto encumbrarse desde hace ya varios años tanto en las instituciones hacendarias como en las de diseño de las políticas económicas a verdaderos “talibanes del mercado” dispuestos a hacer valer sus dogmas económicos a cualquier costo y seguir sosteniendo que la mejor política de fomento al empleo es “que no haya tal política”. La Secretaría de Economía necesita un vuelco en sus visiones y debe reconocer que ante la crisis del empleo mundial, renunciar a la generación de capacidades de intervención del Estado en la generación de bienestar es apostar por un futuro de menor calidad de vida y de menores oportunidades para realizar plenamente los derechos humanos y sociales de las personas.La cuestión aquí consiste en reconocer que el Estado Mexicano no ha logrado pensar de manera adecuada a la globalización, ni ha logrado plantearse de manera seria el punto crítico de todo este debate: ¿cómo generar una nación justa y cómo el Estado puede darle certeza a todos de que por el hecho de ser mexicanos contaremos con la protección social necesaria para vivir la vida con dignidad?En el mismo texto citado, Bukowsky retoma el tema: “Pero ¿Qué era justo? ¿Ha habido alguna vez un instante de justicia para los pobres? Toda esa mierda sobre la democracia y las oportunidades con la que los alimentaban era sólo para evitar que quemaran los palacios. Claro, de vez en cuando había un tipo que salía del vertedero y lo conseguía. Pero por cada uno que lo conseguía había cientos de miles enterrados en los barrios bajos o en la cárcel o en el manicomio o suicidados o drogados o borrachos. Y muchos más trabajando por un sueldo de miseria, desperdiciando sus vidas por la mera subsistencia. La esclavitud no ha sido abolida, solamente se ha expandido para incluir a nueve décimas partes de la población. En todas partes. Santa mierda”.Esta visión, que para algunos parecía apocalíptica y exagerada en los años 70, se nos revela hoy, a la luz de los años, como una detallada descripción del mundo del desempleo y del hasta ahora inevitable declive del bienestar en que vivimos: miles de vidas frustradas; miles de sueños apagados; y miles de ilusiones y proyectos truncados por la incapacidad de los Estados y de nuestras instituciones para ponerle límites a una globalización que hoy no alcanza a ser ni justa ni incluyente.Debe insistirse en que requerimos de una nueva inteligencia social; de una nueva capacidad para procesar la complejidad en que vivimos y de una renovada voluntad política y ética, para ponerle límites a los intereses que tienen a esas 9 décimas partes de la población mundial, sumidas en la frustración y el espanto.
sarellano@ceidas.org

Juárez, La Historia y nuestros Jóvenes. El Correo

Saúl Arellano
Miércoles, 23 de Enero de 2008
El pasado 19 de enero se celebró el 150 aniversario del establecimiento de nuestra Ciudad de Guanajuato como sede de los Poderes de la República , por Decreto del Presidente Juárez, quien al salir de la Ciudad de México ante el oprobioso golpe de Estado encabezado por Félix María Zuloaga y la reacción conservadora, encontró en nuestro estado la solidaridad y la responsabilidad republicana en el entonces Gobernador Manuel Doblado.
Este hecho constituye un momento fundamental y también fundacional de nuestro Estado. En efecto, no hay historiador y politólogo serio que no reconozca que es con la Constitución de 1857 y con la defensa de la República , cuando se consolida de manera definitiva el Estado Mexicano.
Mario de la Cueva en su texto “El Estado en México”, explica cómo por primera vez en nuestro país, a raíz de la Constitución del 57 y las Leyes de Reforma, se termina la confusión hasta entonces existente entre una Iglesia que no terminaba de ser Estado, y un Estado que no terminaba de ser Iglesia.
La definitiva separación del poder civil del religioso, constituye un elemento de modernidad que Francia, por citar sólo un ejemplo, alcanzaría de manera definitiva, de acuerdo con Juan María Alponte, hasta 1904. Signo de mayor relevancia porque es por primera vez, desde el inicio de nuestra vida independiente, que quedaron reconocidas de manera definitiva en nuestro texto Constitucional, las libertades más elementales de que somos portadores los seres humanos; libertades que fueron ampliadas y fortalecidas en nuestra Constitución de 1917, hasta hoy vigente.
La historia cuenta, y cuenta más aún cuando se trata de nuestra entidad. Para muchos, Guanajuato es la cuna de dos Independencias: la primera, iniciada por hombres de la talla de Don Miguel Hidalgo y el Capitán Ignacio Allende; y la segunda, precisamente en la “restauración de la República ” defendida por el Presidente Juárez en nuestra Ciudad Capital. Cuando se camina por Guanajuato, literalmente se “anda pisando la historia”; y que quede claro, pisando significa aquí recorriendo y rememorando la libertad y la dignidad nacional que se contribuyó a fraguar desde nuestra tierra.
Sin duda alguna, el legado de Juárez y los hombres de su tiempo es innegable y sólo puede ser atacado por quienes extrañan y anhelan el reestablecimiento de los privilegios de que gozaban los poderes fácticos hasta entonces imperantes en nuestro país, y que hoy amenazan con pretender regresar literalmente por sus fueros, todos sin duda obtenidos de manera ilegítima, pues resultan contrarios a todo espíritu democrático, libertario e igualitario.
Es este legado y esta conciencia la que la reacción pretende erradicar no sólo de nuestro estado sino de nuestro país. Empero, olvidan que México es un país de jóvenes y que son los jóvenes quienes en mayor medida hoy están facultados para vivir y aprender a vivir en libertad. Así pues, María Zambrano nos enseña: “El joven parte a la conquista, al encuentro. Es pues propio de jóvenes el engendrar historias, historia”. Y esta disposición por la historia es la que los gobiernos de los últimos años nos han negado y han incluso “arrancado” de las páginas de los libros de educación básica.
No hay país que pueda ser solidario, justo y equitativo si no tiene como base una amplia base histórica; una historia compartida que permita generar experiencias, pensadas y vividas, que nos den la posibilidad de construir futuro; que nos animen e impulsen a construir proyectos de ciudad, de estado y de país a 50 años; a 100 años.
Hoy que los gobernantes y las elites dominantes en nuestro país y nuestro estado han extraviado el rumbo; hoy que estas elites y grupos de poder se han negado y nos han negado la posibilidad de percibir la grandeza de nuestros orígenes, no pueden en consecuencia, ofrecernos un futuro que se acerque a la grandeza que nos precede y que debería enorgullecernos día con día como guanajuatenses.
Hoy es momento de recobrar nuestra historia y de exigir que nuestros dirigentes actúen en consecuencia: Vicente Fox nos llevó al ridículo internacional por su supina ignorancia y rapacidad sin límites y eso no debe volver a ocurrir. Frente a ello, corresponde a todos, y en particular a nuestros jóvenes recobrar la audacia y pugnar, sumando esfuerzos y capacidades, para que nuestras libertades no sean una quimera más, y para que la justicia, la educación, la cultura y la equidad sean las características que hoy puedan enorgullecernos y ampliar nuestro patrimonio histórico. A fin de cuentas, la historia es y se construye cada día.

domingo, 20 de enero de 2008

Una Historia Ejemplar. La Crónica

Por: Saúl Arellano Opinión
Domingo 20 de Enero de 2008 Hora de publicación: 01:11
En homenaje al general Raúl Fuentes Aguilar.
Una de las mayores urgencias para nuestro país se encuentra en la necesidad de contar con más elementos que contribuyan a fortalecer nuestras identidades y con ello, generar la cohesión necesaria para avanzar hacia una sociedad de mayor equidad y de mayor justicia social para todos.Sin duda alguna, la mayor fuente de cohesión e identidad en una sociedad se encuentra en su historia. En ella, se cruzan y entrecruzan las biografías particulares de hombres y mujeres que, desde sus ámbitos de vida, aportan su trabajo, sus capacidades y en ocasiones hasta su existencia en aras de contribuir a fortalecer una patria generosa.El abandono de historia como referente de actuación ética por parte de las elites dominantes es evidente; y por otra parte, el abandono del análisis y del estudio crítico de la historia en prácticamente todos los planes de estudio de la enseñanza en nuestro país, nos han llevado a olvidar que lo mejor de nuestro entramado institucional y de nuestro marco jurídico ha tenido como base la actuación y la voluntad de numerosas personas que, debe insistirse, han puesto al servicio de la patria toda una vida de trabajo y dedicación.Hace falta, en ese sentido, rescatar a nuestra historia reciente, y destacar y reconocer el trabajo y la entrega que han tenido por México hombres y mujeres que por su obra, son personajes, en el sentido más profundo del término, que desde el amor por nuestra Nación, se convierten en hombres y mujeres de “calibre” universal.Uno de estos hombres es el general Raúl Fuentes Aguilar, hoy en el retiro en el servicio de las armas, pero en plena actividad intelectual y producción literaria. Médico militar, ha ocupado distintos cargos en nuestro Ejército Mexicano, entre otros, el de director del hospital Central Militar. A la fecha, el general Fuentes Aguilar ha publicado más de 15 títulos (al menos de los que tengo noticia) que nos ofrecen una mirada excepcional sobre distintos espacios, momentos y fenómenos fundamentales en nuestra historia y en nuestro ser nacional. La erudición y la calidad estilística de estos textos son ya de por sí un motivo suficiente para su lectura; sin embargo, la profundidad ética y la enseñanza, respaldada por una vida de servicio, sobre la necesidad de recobrar lo que el general Fuentes Aguilar llama “el sentido de patria”, los convierte en textos de suma valía en este contexto en que vivimos.De esta forma, la obra del general Fuentes Aguilar va desde una detallada descripción y análisis de los fundamentos filosóficos de la medicina, texto que por la riqueza de información y referencias bibliográficas que contiene debería ser un texto obligado para todo estudiante de medicina en el país, hasta reflexiones en torno a la muerte, en un breve texto precisamente titulado como Escolios sobre la muerte.Asimismo, ante el 150 aniversario de la instauración de la República Restaurada, proclamada así por el Decreto emitido por el presidente Benito Juárez el 19 de enero de 1958, cuando la República iniciaba en la ciudad de Guanajuato su “peregrinaje en carreta” como lo describiría el hoy finado maestro Henestrosa (otro gran hombre “hacedor” de nuestro tiempo); y frente a los embates de gobiernos locales que han renunciado a la vocación laica de nuestro Estado, la revisión de los textos del general Fuentes Aguilar en materia de la historia de las relaciones de la Iglesia y el Estado en México se vuelve imprescindible para revalorar el laicismo y la importancia de mantener la actuación de las instituciones del Estado, y la propia actuación de los políticos, en el marco de lo que establece nuestra Constitución y el poder civil.El genio militar que nos revela en su análisis sobre el general Porfirio Díaz Mori a través de un pormenorizado estudio de sus campañas militares en el territorio nacional, así como las consideraciones desde la perspectiva de un hombre formado en la disciplina militar sobre la táctica y las aportaciones del general Porfirio Díaz, es indispensable para la comprensión de la historia de una de nuestras principales instituciones.En efecto, hoy que nuestro Ejército ha sido responsabilizado de intervenir en la cruenta lucha que se desarrolla en todo el territorio nacional en contra del crimen organizado, es importante revalorar su historia; su devenir a lo largo de nuestra vida independiente, y su consolidación hoy como una institución de paz que, a pesar de haberse visto traicionada por algunos de sus miembros que han desertado y se han incorporado a la vida delincuencial, constituye uno de los pilares fundamentales para garantizar nuestra vida civil, el Estado de derecho, nuestra soberanía y nuestros procedimientos democráticos.Escribir es una de las tareas más complejas que existen sobre la tierra: enfrentarse al reto de convertir al lenguaje en una potencia creadora es uno de los actos de rebeldía y de arrojo de mayor envergadura que pueden asumirse. Mucho menos fácil es mantener esta determinación cuando se han pasado los 80 años de edad; más aún, con la claridad y lucidez con que recientemente nos entregó el general Fuentes Aguilar, su texto sobre Samuel Ramos y su pasión por México.Es deseable que el Ejército Mexicano impulse la publicación y difusión masiva de la obra que nos han dado hombres y mujeres que han hecho de la vida castrense un ejemplo de entrega y servicio a México. La vida y obra del general Raúl Fuentes Aguilar, junto, por ejemplo, la vida y obra del Dr. Jesús Kumate (a quien de manera justa le fue entregada la medalla Belisario Domínguez) debieran ser objeto del reconocimiento de nuestro Ejército, y difundida y llevada a todas las escuelas del país, junto con las obras, claro está, de todas las personas que, desde la vida militar, han contribuido a la construcción de nuestro México.Hoy que el Ejército Mexicano participa no sólo en tareas de rescate, asistencia social durante desastres, así como actividades y jornadas de servicio social en comunidades marginadas, sino que se ha involucrado en actos de extrema violencia en combate contra el crimen organizado (Apatzingán y Tijuana son los ejemplos más vistosos), requiere fortalecer ante la población y ante la opinión pública su vocación de servicio y lealtad a México, y una manera de hacerlo puede ser precisamente la de lograr que las aportaciones de sus mejores hombres y mujeres sean conocidas y mejor valoradas por la población nacional.Todas y todos sabemos que nuestro país vive una lacerante pobreza y una oprobiosa desigualdad. Todas y todos sabemos que la injusticia y la impunidad campean a lo largo del territorio nacional; todas y todos sabemos que la corrupción y la ineficiencia de las instituciones públicas han llegado a niveles inaceptables. Frente a ello, requerimos pues con urgencia, recobrar la historia reciente de nuestro país, así como las mencionadas historias particulares de las mujeres y hombres que han construido, peldaño a peldaño, al México que hoy tenemos y al que hay que fortalecer y defender a toda costa.Nuestro México del siglo XXI no logrará la equidad y la justicia social, sino finca su proyecto de futuro en los mejores valores y en la ejemplaridad de la vida y la obra de las y los mejores mexicanos. Hoy requerimos de más referentes sobre cómo recobrar una actuación ejemplar de responsabilidad y compromiso con México, y sin duda, la vida y obra del general Raúl Fuentes Aguilar es un ejemplo de vida que debe destacarse.
sarellano@ceidas.org

miércoles, 16 de enero de 2008

Obama y nuestros migrantes. El Correo

Por Saúl Arellano
Miércoles, 16 de Enero de 2008

La contienda por obtener las candidaturas presidenciales en los Estados Unidos de Norteamérica ha entrado en una fase de incertidumbre sobre quiénes serán los representantes de los Partidos Demócrata y Republicano en las próximas elecciones del mes de noviembre en nuestro vecino del norte.
La vinculación entre nuestros países es además de obvia ineludible, y es momento de revisar nuestra política con respecto a los Estados Unidos de Norteamérica, en particular desde una visión construida desde lo regional que permita potenciar nuestras capacidades de incidir en el cumplimiento de los derechos humanos de todos los mexicanos que viven aquí, y también en el otro lado de la frontera norte.
Don Gilberto Rincón Gallardo escribía en su artículo de hace una semana, publicado en Excelsior que el valor de Obama consiste en haber puesto el tema de la migración como uno de los elementos constitutivos de su política para la unidad en los Estados Unidos de Norteamérica, y si bien en todo caso se trataría de una política interna de los norteamericanos, en caso de un eventual triunfo de Obama, lo cierto es que su presencia en el proceso electoral obligará a modificar las propuestas migratorias o al menos a matizar a las más radicales que se han expresado al respecto.
Este tema es ineludible para nuestra entidad, sobre todo porque es uno de los estados con mayor número de migrantes en los Estados Unidos de América, además de ser una entidad que, de acuerdo con las tendencias, será la que en mayor medida reciba remesas y continúe enviando paisanos al norte hasta al menos el 2010; así lo muestran las proyecciones de CONAPO, mismas que describí mucho más ampliamente en mi artículo del Suplemento Especial del Correo “Hélices”, titulado “Guanajuato: Desigualdad y Migración en el siglo XXI” publicado en diciembre pasado.
Que unos de los posibles candidatos presidenciales en los Estados Unidos de Norteamérica reconozca que el problema migratorio no se resolverá con muros vergonzantes como el que se ha iniciado a construir por la actual administración Bush, y que además proponga una amplia reforma migratoria a través de la cual se reconozca el valor y la importancia de los migrantes para la economía norteamericana es un asunto mayor que debe valorarse al momento de que la población latina en Estados Unidos decida emitir su voto tanto en las elecciones primarias que ya están en proceso, como en la ya mencionada elección presidencial que se levará a cabo en noviembre.
Por lo pronto, Obama ya se ha posicionado como un candidato realmente competitivo y ha echado por la borda la imagen de la Senadora Hilary Clinton como la inminente candidata demócrata. Obama ha impuesto récords de recaudación de fondos, más aún de su triunfo en Iowa, y de su exitoso resultado en New Hampshire, en donde a pesar de haber sido derrotado, obtuvo suficientes votos como para mostrar la dimensión de su candidatura, como para mantenerse muy cerca en el número de Delegados obtenidos para las elecciones primarias que se desarrollarán en los próximos meses.
Viene el proceso en Illinois, el cual ha sido anulado por el Partido Demócrata, y la prueba de fuego para la Senadora Clinton estará en Nevada, en donde deberá demostrar que su candidatura puede unir a todos los sectores del Partido Demócrata, aunque por lo que se ha publicado en las encuestas de aquél país, Obama avanza a un probable triunfo, por amplios márgenes, en las elecciones que se llevarán a cabo el próximo 19 de enero.
En su edición del lunes, el Washington Post publicó una nueva encuesta levantada unos cuantos días después de la elección de New Hampshire, que fue presentada como la “recuperación” de la Senadora Clinton. En esta encuesta se muestra, sin embargo, un crecimiento de Obama en las preferencias del electorado norteamericano de más de 14 puntos, y una caída de a Senadora de más de 11 en sus propias preferencias. La diferencia se ha cerrado a un 42% a favor de la Senadora por Nueva York, frente a un amenazante 37% de Obama que, de seguir las tendencias, llegará al llamado “Super Tuesday” del próximo 5 de febrero en un empate técnico y con amplias probabilidades de situarse a la delantera en la búsqueda de la nominación de los demócratas.
Es muy pronto para poder realizar predicciones certeras. Pero lo que sí es un hecho es que Obama encabeza una candidatura sumamente competitiva y que su presencia en el proceso electoral norteamericano representa, al menos en el discurso y los ideales, una esperanza de que nuestros paisanos tendrán mayores oportunidades de ver respetados sus derechos en un país que hoy les niega la mínima reciprocidad a cambio de los enormes aportes que hacen tanto a su economía, como a la nuestra.